La Asociación de Bares y Restaurantes de Colombia (Asobares) rechazó la implementación de la Ley Seca en Bogotá durante el fin de semana electoral y pidió a la Alcaldía Mayor fortalecer las estrategias de seguridad sin afectar al comercio formal, especialmente en la jornada de este viernes 29 de mayo.
El gremio aseguró que comparte el objetivo de garantizar unas elecciones tranquilas y seguras, pero cuestionó las restricciones impuestas por la Administración Distrital, al considerar que afectan gravemente la economía nocturna, el empleo y la dinámica comercial de la capital.
“Asobares invita a la Alcaldía a sumar esfuerzos técnicos y humanos en seguridad, en lugar de imponer un ‘freno de mano’ al comercio formal”, señaló la organización en un comunicado.
Según el gremio, la medida representa una afectación directa para miles de establecimientos relacionados con el entretenimiento, la gastronomía y la vida nocturna, sectores que dependen principalmente de la actividad de los fines de semana.
Asobares advirtió que las 66 horas de restricción no eliminan el consumo de alcohol, sino que podrían trasladarlo a escenarios informales y mercados ilegales, generando riesgos adicionales para la seguridad y pérdidas económicas para el comercio legal.
La asociación también alertó sobre el impacto laboral que tendría la medida. De acuerdo con sus cifras, cerca de 100.000 empleos directos e indirectos en Bogotá —entre meseros, personal logístico, DJs, artistas, baristas y trabajadores de seguridad— podrían verse afectados, especialmente durante viernes y sábado, días en los que muchos trabajadores obtienen gran parte de sus ingresos semanales.
El gremio reiteró su disposición para trabajar articuladamente con las autoridades en estrategias de prevención, control y convivencia, sin necesidad de recurrir a restricciones que, según indicó, golpean de manera severa a la economía de servicios en la ciudad.












