Una grave preocupación expresaron varias madres de familia de una institución educativa de la localidad de Suba, quienes denuncian que desde hace más de un año se vienen presentando casos de autolesiones entre estudiantes de los grados sexto y séptimo al interior del plantel.
Las denunciantes, que se comunicaron con la emisora Suba Alternativa, aseguraron que al menos ocho estudiantes de un mismo curso estarían involucradas en este tipo de conductas. Según las familias, las autolesiones podrían estar relacionadas presuntamente con un reto entre algunas alumnas, situación que, afirman, requiere una intervención urgente por parte de la comunidad educativa.
Por respeto a las directivas y mientras las autoridades competentes verifican la información, este medio se abstiene de revelar el nombre de la institución educativa.
Casos de cutting durante más de un año
Las madres señalan que durante más de un año han recibido reportes sobre casos de “cutting” o autolesiones, una conducta que consiste en provocarse heridas en la piel y que suele estar asociada a situaciones emocionales complejas que requieren acompañamiento profesional.
“Mi hija se cortó estando en una clase y con el profesor presente en el salón. Al docente le informaron de la situación y la remitieron a la orientadora de la institución. Posteriormente me indicaron que debía llevarla a una clínica psiquiátrica, pero cuando solicité el informe del colegio nunca me entregaron ningún documento”, manifestó una de las madres a Suba Alternativa.
Según los testimonios recopilados, la situación habría alcanzado niveles de preocupación mayores, al punto de que algunas estudiantes habrían requerido atención médica de emergencia.
“Ya ha tenido que venir una ambulancia a recoger niñas en el colegio porque se han cortado las venas de la muñeca. El colegio no se pronuncia ni realiza reuniones para explicar qué está pasando o cómo se está atendiendo la situación”, afirmó otra madre de familia que pidió mantener en reserva su identidad por razones de seguridad.
Las familias aseguran que en un solo curso se han identificado al menos ocho estudiantes con este comportamiento y advierten que podrían existir más casos en otros grupos de sexto y séptimo grado.
De acuerdo con las denuncias, algunas menores estarían utilizando elementos cortopunzantes como bisturís, cuchillas de afeitar, hojas metálicas extraídas de sacapuntas e incluso cuchillos para provocarse lesiones.
“Imagínese el nivel de preocupación que sentimos como madres al pensar que estos elementos están ingresando al colegio. Lo único que pedimos es que la institución reconozca la problemática, acompañe a las familias y adopte medidas efectivas para proteger a nuestros hijos”, expresó una de las denunciantes.
Frente a la situación, la Secretaría de Educación del Distrito informó que realizará el seguimiento correspondiente y brindará el acompañamiento necesario a la comunidad educativa para adoptar las acciones que resulten pertinentes, garantizando la protección y el bienestar de los estudiantes como máxima prioridad.
La entidad también hizo un llamado a las familias, cuidadores y demás integrantes de la comunidad educativa para que informen oportunamente a las directivas de las instituciones sobre cualquier situación o señal que genere preocupación, con el fin de activar las rutas de atención y apoyo correspondientes.
Mientras tanto, las madres de familia esperan que la institución educativa fortalezca las estrategias de prevención, acompañamiento psicosocial y comunicación con los padres, ante una problemática que, según afirman, afecta no solo a las estudiantes involucradas sino a toda la comunidad educativa.









