Con experiencia clínica y trabajo comunitario, la aspirante plantea urgencias psicológicas 24/7, prevención del suicidio y educación emocional desde la infancia
Angie Espinel, psicóloga clínica y candidata a la Cámara de Representantes por Bogotá con el número 117, lanzó su campaña con una apuesta clara: convertir la salud mental en una prioridad real dentro del Congreso de la República. Con más de 13 años de experiencia profesional y activismo en este campo, Espinel aseguró que su aspiración nace de la necesidad de llevar conocimiento técnico y clínico a la formulación de políticas públicas.
Además de su formación como psicóloga clínica, Espinel cuenta con especializaciones en neuropsicología y psicología de la niñez y la adolescencia, así como dos maestrías en clínica, salud y psicoterapia. Desde ese perfil, cuestionó que muchas discusiones políticas sobre salud mental se hagan sin bases profesionales, lo que —afirma— limita la efectividad de las soluciones propuestas.
Durante una entrevista con Suba Alternativa, la candidata explicó que la salud mental atraviesa problemáticas cotidianas como la violencia intrafamiliar, los conflictos de pareja, el bullying escolar y la inseguridad, fenómenos que, según ella, tienen un origen común en la falta de atención emocional y preventiva.
Por ello, Espinel sostuvo que el país necesita pasar del discurso a la acción, con políticas que permitan detectar a tiempo los trastornos emocionales y brindar atención oportuna antes de que las crisis se profundicen.
Brigadistas emocionales y primeros auxilios psicológicos en los barrios
En ese sentido, una de sus principales propuestas consiste en formar brigadistas de bienestar emocional en todas las localidades de Bogotá. Actualmente, Espinel recorre barrios y comunidades capacitando gratuitamente a ciudadanos en primeros auxilios psicológicos, con el objetivo de que puedan identificar señales tempranas de ansiedad y depresión en sus hogares.
Según explicó, madres, padres y parejas pueden detectar cambios de comportamiento como aislamiento, alteraciones del sueño o pérdida del apetito, y actuar de manera preventiva si cuentan con herramientas básicas de identificación emocional. “Hablar a tiempo puede cambiar muchas historias”, afirmó.
Espinel señaló que muchas personas atraviesan crisis emocionales sin exteriorizarlas, lo que convierte a la salud mental en una “enfermedad silenciosa”. Por esa razón, insiste en que la prevención debe comenzar en la comunidad, antes de que las personas lleguen a situaciones límite.
A partir de esa experiencia territorial, la candidata anunció que impulsará una ley nacional de prevención del suicidio, enfocada en educación, detección temprana y acompañamiento continuo desde el sector público y privado.
Urgencias psicológicas, medicamentos y atención inmediata
Otra de las banderas de su propuesta legislativa apunta a la creación de servicios de urgencias psicológicas 24/7. Espinel advirtió que, actualmente, muchas personas con síntomas de ansiedad o depresión no reciben atención inmediata porque el sistema no las considera una urgencia prioritaria.
Asimismo, cuestionó los largos tiempos de espera en las EPS y la corta duración de las consultas, factores que —según explicó— resultan insuficientes para atender crisis emocionales complejas. “La salud mental también es salud y debe tratarse como tal”, enfatizó.
En esa misma línea, planteó la necesidad de garantizar el acceso oportuno a medicamentos psiquiátricos, especialmente para personas con trastornos severos. Aseguró que negar estos tratamientos termina generando hospitalizaciones más largas y mayores costos para el sistema de salud.
Espinel también criticó los vacíos de la actual Ley de Salud Mental, en especial el hecho de que la educación emocional en los colegios no esté obligatoriamente a cargo de psicólogos, lo que, a su juicio, debilita la formación integral de niños y adolescentes.
Educación emocional, protección infantil y apoyo a cuidadores
Desde el ámbito educativo, la candidata propuso fortalecer la educación emocional desde la primera infancia, no solo en los colegios sino también en los hogares. Para ello, plantea la creación de escuelas de padres que enseñen cómo acompañar emocionalmente a los niños y prevenir dinámicas familiares disfuncionales.
Espinel recordó su trabajo acompañando a familias afectadas por casos de abuso infantil y advirtió que la falta de educación emocional y sexual impide que los menores identifiquen situaciones de riesgo y las comuniquen a tiempo. Por esta razón, considera clave profesionalizar y supervisar de manera estricta a quienes trabajan con la niñez.
Otro eje central de su propuesta se enfoca en los adultos mayores y sus cuidadores. La candidata propuso impulsar subsidios y apoyos para quienes asumen el cuidado permanente de personas mayores, un rol que —según explicó— suele ser invisible y genera desgaste emocional y económico.
Finalmente, Angie Espinel reiteró que su candidatura busca representar en el Congreso a quienes no han encontrado respuestas oportunas en el sistema de salud. “Elegir la salud mental es elegir una sociedad más estable y humana”, concluyó, al invitar a la ciudadanía a informarse y participar en las elecciones del próximo 8 de marzo.
















