El inicio de semana trajo movimiento en los escalafones mundiales, con la ATP y la WTA actualizando sus listas como es costumbre. La jornada dejó buenas noticias para el tenis colombiano, especialmente en el cuadro masculino, donde varios jugadores lograron ascensos significativos. El más destacado fue Nicolás Mejía, campeón del Challenger de Bogotá, quien trepó 46 posiciones para instalarse en el puesto 170, su mejor ubicación como profesional.
El torneo capitalino dejó también un impulso notable para Juan Sebastián Gómez, finalista en Bogotá, que dio un salto de 408 posiciones para ubicarse en el puesto 589, cerca de su mejor registro histórico. A este avance se sumó el regreso de Nicolás Barrientos al top 1000, tras ganar 687 lugares y ubicarse 962 del mundo. Samuel Heredia (+150) y Daniel Salazar (+185) también firmaron ascensos importantes, ambos alcanzando sus mejores posiciones. Entre los colombianos ya establecidos, Daniel Galán se mantuvo como número uno del país en el puesto 153.
Movimientos más leves en el tenis femenino
En la rama femenina, las variaciones fueron menos pronunciadas pero igualmente positivas para algunas jugadoras. Camila Osorio avanzó un puesto y se instaló en el lugar 80 del ranking, mientras que Yuliana Lizarazo hizo lo propio para ubicarse 756 del mundo. Emiliana Arango, principal raqueta del país, retrocedió un puesto y ahora figura en la casilla 49, en una clasificación que sigue liderada por Aryna Sabalenka.
Los demás movimientos entre las colombianas incluyeron descensos leves para Valentina Mediorreal, María Camila Torres y María Fernanda Herazo. En el cierre de la jornada, quedó claro que el tenis nacional continúa avanzando con una mezcla de consolidación en la élite femenina y progresos significativos en las filas masculinas, especialmente tras el impulso que dejó el Challenger de Bogotá.














