Bogotá dio un paso clave para transformar la forma en que cuida la salud de su gente con la inauguración de la primera Casa MAS Bienestar, ubicada en el sector de Chircales, localidad Rafael Uribe. Esta es la primera de cuatro casas que se pondrán en funcionamiento en diferentes puntos de la ciudad, pensadas para acompañar a personas en procesos de recuperación que no requieren continuar en hospitalización, pero sí una atención en salud en domicilio y que no cuentan con las condiciones para esta atención. “Las Casas MAS Bienestar nacen para darle a la gente un lugar seguro y humano donde recuperarse, sin los impactos físicos y emocionales que muchas veces genera una hospitalización prolongada”, afirmó Luis Alexander Moscoso, secretario de Salud encargado, al destacar que esta estrategia pone a las personas en el centro de la atención.
Las Casas MAS Bienestar funcionan como alojamientos transitorios con un enfoque innovador de hospitalización domiciliaria. Aquí, los usuarios encuentran un punto intermedio entre el hospital y su hogar, con espacios cómodos y seguros que favorecen su recuperación integral. Cada espacio cuenta con un equipo interdisciplinario que acompaña de manera permanente a los pacientes y a sus familias, organizando mejor los tiempos y espacios de atención y priorizando el bienestar, la nutrición y el apoyo emocional durante el proceso de recuperación.
“Este modelo nos permite cuidar mejor, optimizar los servicios y ofrecer una atención más cercana, resolutiva y digna para quienes más lo necesitan”, señaló el secretario (e) Luis Alexander Moscoso.
Un modelo de salud más humano
Con la puesta en marcha de esta primera Casa MAS Bienestar, el Distrito reafirma su compromiso con un modelo de salud más humano, innovador y centrado en las personas, que entiende que cuidar también es ofrecer espacios dignos para sanar.
Finalmente, el secretario (e) de Salud, Luis Alexander Moscoso, destacó que esta estrategia contribuye de manera directa a la descongestión de los servicios hospitalarios de la ciudad, al permitir que personas que ya no requieren atención de alta complejidad continúen su recuperación en un entorno seguro, acompañado y digno. Así, se optimiza el uso de las camas hospitalarias, se evitan estancias innecesarias y se avanza hacia una atención más eficiente, humana y centrada en las necesidades reales de la ciudadanía.
Fuente: Prensa Secretaría Distrital de Salud















