El miércoles 18 de febrero, en el Concejo de Bogotá, se desarrolló un debate de control político con el fin de que la Alcaldía respondiera por las fallas en el servicio de aseo y los puntos críticos de acumulación de basura. Durante la sesión, el concejal Julián Rodríguez Sastoque alertó sobre el grave deterioro del servicio y reveló que las quejas ciudadanas han aumentado desbordadamente, mientras los operadores incumplen reiteradamente sus obligaciones contractuales. Ante esta situación, exigió medidas urgentes para evitar que la ciudad se sumerja en una crisis sanitaria y ambiental.
Entre 2024 y 2025, las quejas y reclamos por el servicio de aseo crecieron un 36%, superando las 80 mil reclamaciones en toda la ciudad. Las localidades con mayor número de quejas son:
- Suba: 11.206
- Kennedy: 9.120
- Usaquén: 8.225
- Engativá: 7.745
“Bogotá literalmente está caminando entre la basura. Este aumento no es una percepción, es un indicador de que el servicio falla sistemáticamente”, advirtió el concejal.
Operadores incumplen frecuencia, calidad y trazabilidad
Cuatro de los cinco operadores aumentaron su porcentaje de incumplimiento en los indicadores de frecuencia de recolección y transporte de residuos sólidos. Los informes de interventoría muestran un deterioro operativo sostenido, con hallazgos preocupantes:
- ASE 1 – Promoambiental: 105 microrutas en criticidad alta (más del 37%), uso indebido de vehículos del contrato y 13 vehículos inoperativos.
- ASE 2 – LIME: 159 hallazgos en recolección y transporte, falta de certificación de disposición final de más de 650 m³ de escombros.
- ASE 3 – Ciudad Limpia: 193 hallazgos operativos en matriz de control.
- ASE 4 – Bogotá Limpia: 59 hallazgos en recolección y barrido, varios sin gestionar oportunamente.
- ASE 5 – Área Limpia: Diferencia de más de 218 toneladas en reportes de disposición final y riesgo ambiental por no descarga de lixiviados en bahía, lo que puede afectar la salud pública.
El concejal también señaló que actualmente no existen herramientas suficientes para verificar si el personal operativo cumple con los estándares mínimos en cantidad y calidad. En cuanto a la flota vehicular, Promoambiental reporta compactadores inoperativos que afectan directamente las frecuencias y horarios de recolección.
Urgencia de acción
“Si no hay vehículos suficientes ni personal verificado, es imposible garantizar el servicio. El resultado es basura acumulada, deterioro urbano y riesgo sanitario”, afirmó Rodríguez Sastoque.
El cabildante concluyó que Bogotá no puede normalizar la ineficiencia. “Estamos hablando de un servicio esencial que impacta la salud pública, el medio ambiente y la calidad de vida de millones de ciudadanos. La Administración debe actuar con contundencia, fortalecer la supervisión y garantizar el cumplimiento de los contratos”, finalizó.

















