Bogotá permanece en alerta preventiva ante la posible llegada del fenómeno de El Niño, una temporada caracterizada por altas temperaturas y reducción de lluvias, lo que podría generar presión sobre el sistema de abastecimiento de agua en la capital.
Pese a este panorama, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) informó que la ciudad se encuentra en mejores condiciones operativas y de almacenamiento de agua frente a lo registrado en 2024, cuando una fuerte sequía obligó a implementar un histórico racionamiento.
De acuerdo con la entidad, el Sistema Chingaza registra actualmente un llenado del 49,90 %, con el embalse de Chuza en 40,14 % y San Rafael en 83,35 %. Estos niveles representan una recuperación significativa del sistema hídrico.
La clave para la disponibilidad de agua en la capital
La gerente de la EAAB, Natasha Avendaño, señaló que la acumulación de agua ha sido clave para fortalecer la disponibilidad del recurso. Según la entidad, Chuza supera los 87 millones de metros cúbicos almacenados y San Rafael más de 53 millones, cifras que se mantienen por encima de la curva guía y permiten mayor estabilidad en el suministro.
Además del estado de los embalses, el consumo responsable por parte de la ciudadanía también ha contribuido a mejorar el panorama. Varias localidades han reducido su uso de agua, destacándose La Candelaria, Barrios Unidos, Los Mártires, Fontibón y Antonio Nariño como las zonas con mayores niveles de ahorro.
Sin embargo, la EAAB advirtió que otras localidades aún deben reforzar sus hábitos de consumo eficiente, entre ellas Usme, Rafael Uribe Uribe, Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Teusaquillo, que presentan menores porcentajes de reducción.
La entidad reiteró su llamado a la ciudadanía para mantener prácticas de ahorro en el hogar, como tomar duchas cortas, cerrar llaves cuando no se usen, utilizar la lavadora con carga completa, evitar el lavado de vehículos con manguera y reutilizar el agua cuando sea posible.
Finalmente, la EAAB insistió en que, aunque el sistema se encuentra en mejores condiciones que el año anterior, el uso responsable del agua será clave para enfrentar los efectos que pueda traer el fenómeno de El Niño en los próximos meses.











