La sexta etapa de la Vuelta a Costa Rica, última carrera del calendario UCI de ruta en 2025, se disputó sobre 198 kilómetros entre Pérez Zeledón y Corredores. La jornada representó un respiro tras la exigente fracción montañosa del día anterior. El trazado combinó 70 kilómetros iniciales con repechos, una extensa zona llana y un cierre en planicie. Horas antes de la salida, la organización modificó el recorrido por daños en la Cuesta López a causa de las lluvias.
Desde los primeros kilómetros se presentaron movimientos ofensivos aprovechando el terreno quebrado. Un grupo cercano a los 15 corredores logró consolidar la escapada y tomar ventaja. Tras superar los 60 kilómetros de competencia, los fugados ya contaban con más de dos minutos sobre el pelotón. La reacción del lote principal se hizo esperar, permitiendo que la diferencia se sostuviera durante varios tramos.
Definición al sprint tras una fuga resistente
Con el ingreso al terreno llano, el pelotón incrementó el ritmo y comenzó a reducir la diferencia. La persecución provocó que varios integrantes de la fuga quedaran rezagados. A 25 kilómetros de la meta, el grupo de punta estaba reducido y rodaba a pocos segundos del lote principal. Finalmente, solo tres corredores lograron sostener la ofensiva hasta el cierre.
Alejandro Pita, José Pablo Sancho y Sebastián Calderón disputaron la victoria en el embalaje final. Sancho cruzó primero la línea, pero fue sancionado por los comisarios y relegado al tercer lugar. De esta manera, Sebastián Calderón fue declarado ganador de la etapa, seguido por Pita. El pelotón arribó a cinco segundos, con el colombiano Alexander Gil en la posición 27, mientras Luis Daniel Oses conservó el liderato general.














