Un intenso aguacero que azotó la capital colombiana durante la noche del sábado provocó un caos generalizado, con graves inundaciones que anegaron importantes vías de la ciudad y obligaron a la suspensión temporal del servicio de TransMilenio en varias estaciones.
La fuerte lluvia, que se extendió por varias horas, generó un total de 44 llamadas de emergencia atendidas por las autoridades distritales. Una de las zonas más críticas fue la avenida NQS, particularmente en su cruce con la calle Sexta, donde el nivel del agua subió considerablemente, dejando vehículos inmovilizados y generando un gran trancón.
El sistema de transporte masivo TransMilenio también se vio severamente afectado. Estaciones clave como Ricaurte y Bicentenario quedaron completamente inundadas, lo que obligó a la empresa a suspender la operación en estos puntos hasta que las condiciones permitieran restablecer el servicio de manera segura. Miles de usuarios se vieron perjudicados por el cierre temporal de estas estaciones.
El cuerpo de bomberos y otras entidades de emergencia trabajaron arduamente para atender las múltiples emergencias reportadas. Las labores se centraron en la evacuación del agua acumulada en las vías y estaciones, así como en la remoción de escombros que obstruían el flujo normal.
Según el reporte oficial de las autoridades, la acumulación de basuras en el sistema de alcantarillado fue un factor determinante en el desbordamiento de las aguas lluvias, lo que a su vez provocó los graves represamientos en diferentes puntos de la ciudad. En el caño de la calle Sexta, se llevó a cabo una operación de limpieza en la que se removieron gran cantidad de desechos y cambuches de habitantes de calle, con el objetivo de prevenir futuras emergencias en la zona.
Si bien la capital fue la más afectada, en el departamento de Cundinamarca también se registraron dos inundaciones de consideración a causa del fuerte aguacero. Sin embargo, hasta el momento las autoridades departamentales no han proporcionado detalles sobre la magnitud de los daños.
En Bogotá, la movilidad logró normalizarse alrededor de las 10 de la noche del sábado, gracias a los intensos esfuerzos de limpieza y drenaje realizados por los equipos de emergencia. No obstante, este nuevo episodio de fuertes lluvias dejó en evidencia la vulnerabilidad del sistema de alcantarillado de la ciudad y la urgente necesidad de fortalecer las campañas de concientización sobre el manejo adecuado de residuos para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
