En un operativo conjunto entre la Policía Metropolitana de Bogotá y la Fiscalía General de la Nación, se logró la captura de siete personas vinculadas a dos organizaciones criminales. El grupo de Acción Unificada para la Libertad Personal (GAULA) de la Policía realizó dos operaciones simultáneas, desarticulando a miembros de ‘Los Satanás’ y ‘Los Ferros’, bandas responsables de extorsiones y otros delitos en varias localidades de la ciudad y el municipio de Soacha.
El primer operativo se centró en desmantelar una célula de ‘Los Satanás’, que había estado operando durante un año. Esta banda extorsionaba a más de 66 personas mediante amenazas enviadas por WhatsApp y panfletos intimidatorios. Las víctimas, la mayoría comerciantes y conductores informales, recibían imágenes de armas y explosivos, exigiendo grandes sumas de dinero a cambio de no ser atacados.
Alias ‘Pedrito’ y ‘Moisés’, los segundos al mando de la organización, eran responsables de contactar a las víctimas. El dinero de las extorsiones era transferido a una cuenta digital controlada por alias ‘La Financiera’, quien, con la ayuda de su pareja sentimental alias ‘Hendry’, se encargaba de perfilar a las víctimas. Estos delincuentes recolectaban información y fotografías de los establecimientos comerciales en zonas como Suba, Bosa, Kennedy y Soacha, para luego amenazar a los propietarios.
Durante los allanamientos en Bosa, la Policía incautó varios elementos clave, incluyendo una granada de fragmentación, panfletos con símbolos de ‘Los Satanás’ y evidencias de las extorsiones. Se estima que esta organización generaba una renta criminal cercana a los 130 millones de pesos mensuales. Los capturados fueron puestos a disposición de las autoridades y se les dictó medida de aseguramiento en prisión por los delitos de extorsión y porte ilegal de armas de fuego.
En la segunda operación, el foco fue ‘Los Ferros’, una banda que se dedicaba a secuestrar y robar a sus víctimas, principalmente en la localidad de Fontibón. Usando dispositivos portátiles y datáfonos, los delincuentes suplantaban la autoridad y realizaban puestos de control, donde abordaban a las víctimas y las sometían a robo. Uno de los atracos más destacados fue el de un ciudadano al que despojaron de más de 250 millones de pesos en efectivo y joyas.
Las autoridades lograron desmantelar a esta organización y les imputaron delitos de secuestro, hurto agravado y porte ilegal de armas. Tras la desarticulación, cinco de sus miembros fueron capturados y enviados a prisión. Este golpe a la criminalidad también se enmarca dentro de los esfuerzos del gobierno para reducir los delitos en Bogotá, pues en lo que va del año, la extorsión ha disminuido en un 16%, con 71 casos menos en comparación con el año pasado.
La captura de estos delincuentes forma parte de la estrategia de seguridad del nuevo Modelo del Servicio de Policía, centrado en las personas y los territorios. La Policía Metropolitana de Bogotá y la Fiscalía continúan trabajando para desmantelar redes criminales y brindar mayor seguridad a la ciudadanía, con el firme propósito de reducir el impacto de estas organizaciones en la vida de los bogotanos.
