Un hombre de 28 años, señalado de sembrar el temor entre comerciantes de la localidad de Suba como droguerías, papelerias y supermecados, fue capturado en flagrancia por la Policía Nacional luego de cometer un violento atraco a un establecimiento comercial en el barrio La Campiña.
De acuerdo con las autoridades, el delincuente ingresó al local comercial y, utilizando un arma de fuego, intimidó a la propietaria para despojarla de dos teléfonos celulares de gama media y un computador portátil. Tras cometer el hurto, emprendió la huida a bordo de una motocicleta.
La rápida reacción de la víctima fue clave para la captura. Gracias a la denuncia oportuna y a la activación del sistema de geolocalización (GPS) de uno de los celulares robados, la Policía desplegó un plan candado en la zona que permitió rastrear al sospechoso hasta un hotel del sector, donde intentaba ocultarse.
Durante el procedimiento, los uniformados lograron recuperar la totalidad de los elementos hurtados e inmovilizar la motocicleta utilizada para facilitar la fuga.
Sin embargo, lo que más llamó la atención de las autoridades fue que, al verificar sus antecedentes, descubrieron que el capturado se encontraba incumpliendo una medida de detención domiciliaria. El hombre purgaba una condena de 9 años y 10 meses de prisión por los delitos de hurto agravado y calificado, así como porte ilegal de armas de fuego, y contaba con un brazalete electrónico de control asignado por el INPEC.
Las investigaciones también permitieron establecer que este individuo sería el presunto responsable de varios hurtos registrados recientemente en establecimientos comerciales de Suba en los barrios Bilbao, Aures, Rincón y Caminos de Esperanza, especialmente droguerías, papelerías y supermercados, afectando la tranquilidad de comerciantes y residentes de la localidad.
El capturado fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde deberá responder no solo por el delito de hurto calificado y agravado, sino también por fuga de presos, debido al incumplimiento de la medida judicial que tenía vigente.
La Policía Nacional reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier hecho que afecte la seguridad y la convivencia a través de la línea de emergencia 123 o en el CAI más cercano, destacando que la colaboración de la comunidad sigue siendo fundamental para combatir la delincuencia en la capital.










