Con el propósito de reducir los impactos del cambio climático y fortalecer la capacidad de respuesta de los municipios, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) presentó la Ruta de Preparación Climática, una estrategia que busca anticiparse a los efectos que podría generar el fenómeno de El Niño en el departamento.
La iniciativa está dirigida a alcaldías, empresas de servicios públicos, productores agropecuarios, instituciones educativas, industrias y comunidades, con el fin de promover acciones preventivas frente a posibles escenarios de sequía, incendios forestales, estrés hídrico, racionamientos de agua y afectaciones a las actividades económicas.
La CAR explicó que esta estrategia surge ante las proyecciones que advierten sobre la posible llegada de un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte o muy fuerte, lo que incrementa el riesgo de emergencias ambientales en varios municipios de su jurisdicción.
«Hemos activado nuestra Ruta de Preparación Climática como una estrategia que ofrece acciones diferenciadas para nuestros usuarios, ya sean alcaldías, empresas, agricultores, estudiantes, campesinos y comunidades rurales y urbanas de nuestro territorio», señaló el director general de la CAR, Alfred Ballesteros.
Asimismo, la autoridad ambiental indicó que uno de los principales objetivos es fomentar una cultura de ahorro y uso eficiente del agua, promoviendo cambios permanentes en los hábitos de consumo y no únicamente durante las épocas de crisis.
Para lograrlo, la Ruta de Preparación Climática se desarrollará en cuatro fases. La primera consistirá en identificar los municipios y sectores con mayor vulnerabilidad; la segunda incluirá jornadas de sensibilización y definición de compromisos; la tercera contemplará la elaboración de planes de preparación con acciones específicas; y la última estará enfocada en el seguimiento a los avances y al cumplimiento de las metas establecidas.
Finalmente, con esta estrategia, la CAR busca que los municipios de Cundinamarca estén mejor preparados para enfrentar los efectos de eventos climáticos extremos y reducir los riesgos para las comunidades, el medio ambiente y las actividades productivas.











