La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso una medida preventiva a una empresa ubicada en el barrio Santa Ana, en Soacha, tras detectar que realizaba vertimientos de aguas residuales al alcantarillado público sin el tratamiento correspondiente.
El procedimiento fue adelantado por profesionales de la Dirección Regional Soacha, quienes encontraron que la compañía, dedicada al almacenamiento, lavado, tratamiento y reconstrucción de tambores metálicos y garrafas plásticas que contienen residuos peligrosos, tenía fuera de funcionamiento su Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR).
Según explicó Paola Andrea Montes Lázaro, directora encargada de la regional Soacha, la empresa manifestó que la suspensión del sistema se debía a un cortocircuito ocurrido ese mismo día. Sin embargo, las condiciones encontradas indicaban que la interrupción podría llevar más de 24 horas, mientras las aguas residuales eran descargadas directamente al alcantarillado municipal.
CAR ordena suspender los vertimientos
La medida preventiva establece la suspensión de los vertimientos de aguas residuales sin tratar y de las actividades que los generan, hasta que la planta de tratamiento funcione correctamente y se demuestre el cumplimiento de la normativa ambiental vigente.
Durante la inspección, la autoridad ambiental también revisó los certificados de disposición de aguas residuales entregados por la empresa. No obstante, los documentos presentados no permitieron verificar que los residuos líquidos y los lodos hubieran sido entregados efectivamente a gestores autorizados para su tratamiento y disposición final.
La CAR recordó que las empresas generadoras de residuos tienen la responsabilidad de garantizar su manejo adecuado y conservar los soportes que acrediten su entrega y disposición final, incluso cuando intervienen compañías recolectoras o transportadoras.
CAR realizará nuevos análisis ambientales
Como parte del seguimiento al caso, la Corporación adelantará un muestreo independiente para contrastar los resultados de los análisis fisicoquímicos exigidos a la empresa.
Además, la compañía deberá presentar las actas y los certificados emitidos por los gestores responsables que permitan comprobar la entrega y disposición final de los residuos líquidos.
La actuación se desarrolla en medio de las acciones de control y vigilancia que adelanta la CAR ante el riesgo de desabastecimiento hídrico que afecta, en distintos grados de alerta, a cerca de 20 municipios de su jurisdicción.
Con estas medidas, la autoridad ambiental busca prevenir afectaciones a los recursos naturales y verificar que las actividades industriales cumplan con las obligaciones ambientales correspondientes.












