La selección Colombia sub-17 dio inicio a su camino en el Campeonato Mundial de Catar 2025 con un empate 1-1 ante Alemania, vigente campeona de la categoría. El encuentro, disputado en una de las canchas del moderno complejo Aspire Zone, en Rayan, dejó un sabor agridulce: la tricolor comenzó con un tropiezo, pero terminó exhibiendo garra y determinación. Apenas se jugaban 15 segundos cuando los alemanes abrieron el marcador tras un error del arquero Jorman Mendoza, quien no logró contener el remate de Toni Langsteiner. A partir de ahí, los dirigidos por Juan Carlos Ramírez tuvieron que remar contra la corriente.
A pesar del golpe inicial, Colombia no se desmoronó. Por el contrario, tomó la pelota y adelantó sus líneas, mostrando una actitud ofensiva que puso en aprietos a la zaga alemana. Criss Macías, uno de los más incisivos del equipo, avisó con un remate que pasó cerca del arco rival. Con el paso de los minutos, la tricolor dominó el balón, pero le faltó profundidad y claridad en el último pase. Alemania, fiel a su estilo, se replegó con disciplina y esperó su momento, aunque no generó mayor peligro. Así, el primer tiempo se cerró con una mínima ventaja para los europeos y con la sensación de que Colombia tenía más por ofrecer.
Reacción y orgullo tricolor en Catar
En la segunda mitad, el guion pareció repetirse cuando Alemania rozó el segundo gol con un potente disparo al poste de Alexander Staff. Sin embargo, el equipo colombiano reaccionó con coraje. Primero, Macías inquietó al arquero Trippel con una jugada de velocidad y potencia; luego, Cristian Orozco probó de media distancia, exigiendo una gran atajada del guardameta alemán. El esfuerzo tuvo recompensa al minuto 58, cuando Juan José Cataño cazó un rebote dentro del área y, con un derechazo preciso, marcó el 1-1 que hizo vibrar a los pocos colombianos presentes en las gradas del estadio.
A partir del empate, el partido se volvió más táctico, casi político en su planteamiento: ninguno de los dos equipos quiso arriesgar demasiado, conscientes de la importancia de no perder en el debut. Alemania intentó volver a tomar el control del juego, pero Colombia se defendió con orden y, en varios tramos, presionó con inteligencia la salida rival. En los minutos finales, el conjunto nacional incluso coqueteó con la victoria, mientras Mendoza —ya más sereno— respondió con solvencia a los intentos aéreos de los teutones. El pitazo final selló un empate que, más allá del marcador, reflejó el temple y la madurez de un equipo joven que se rehúsa a ser mero espectador.
Con este resultado, Colombia inicia su participación mundialista sumando un punto valioso ante el campeón defensor. El próximo reto será el viernes 7 de noviembre frente a El Salvador, un duelo en el que los cafeteros están obligados a dar un golpe de autoridad si quieren avanzar en un grupo exigente. El mensaje de este debut quedó claro: esta generación no se achica ante nadie, ni siquiera frente a la poderosa Alemania.









