La tía de la menor y su compañero sentimental recibieron penas de 30 años de cárcel cada uno en República Dominicana. El proceso judicial estableció que la víctima sufrió maltratos reiterados antes de morir en agosto de 2025.
Santo Domingo, República Dominicana. Un tribunal dominicano condenó a 60 años de prisión, en conjunto, a una mujer y a su pareja por la tortura y muerte de una niña de siete años que se encontraba bajo su cuidado. La decisión judicial se conoció el 22 de octubre de 2026, luego de que las pruebas presentadas durante el juicio permitieran establecer la responsabilidad de ambos procesados.
Los condenados fueron identificados como Yokeiry Coronado de la Cruz, tía de la menor, y Jeider Montero Medina, su compañero sentimental. El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional impuso a cada uno una pena de 30 años de cárcel por los hechos ocurridos el 16 de agosto de 2025, un caso que generó conmoción en el país caribeño.
Las pruebas que determinaron la condena
De acuerdo con el Ministerio Público, los hallazgos forenses y los elementos probatorios recopilados durante la investigación evidenciaron un patrón prolongado de maltrato. La médica forense Yudelin Villanueva describió el cuadro de la menor como síndrome del niño maltratado, mientras que las autoridades documentaron lesiones que no correspondían a un hecho aislado.
La investigación estableció que, durante julio y agosto de 2025, Coronado habría sometido a la niña a agresiones reiteradas. En el caso de Montero Medina, el proceso determinó que conocía la situación de maltrato y no la denunció.
Entre los elementos examinados durante el juicio se incluyeron registros fotográficos de las lesiones sufridas por la menor. Estos hallazgos fueron valorados por el tribunal al emitir la sentencia condenatoria.
Así se conoció el caso
El 16 de agosto de 2025, la tía de la niña solicitó ayuda a familiares al advertir que la menor presentaba convulsiones. Los allegados contactaron a los servicios de emergencia, pero los esfuerzos de atención no lograron salvarle la vida.
Posteriormente, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses documentó los hallazgos relacionados con el fallecimiento y el presunto maltrato reiterado. Estos resultados contribuyeron al avance de la investigación penal contra la pareja.
Además de las penas privativas de la libertad, el tribunal ordenó a los condenados pagar una indemnización de cinco millones de pesos dominicanos a la madre de la víctima, quien participó en el proceso como parte civil.
La sentencia representa una decisión judicial frente a un caso de violencia contra una menor de edad y pone de relieve la importancia de identificar y denunciar oportunamente las señales de maltrato infantil.












