El general retirado Gustavo Matamoros, con más de 40 años de servicio en el Ejército Nacional, presentó su precandidatura presidencial con un enfoque centrado en seguridad, orden y gobernabilidad. Matamoros ha comandado brigadas en Arauca y Bogotá, dirigió la quinta división de la capital y fue gerente general de Indumil, administrando más de 600.000 millones de pesos y 3.000 trabajadores.
“Conozco la problemática en las regiones, manejé hombres toda mi vida y he recorrido el país. Esto me da la experiencia necesaria para dirigir a Colombia”, afirmó durante la entrevista.
Proveniente de una familia militar, Matamoros explicó que su vocación surgió desde joven: “Mi bisabuelo y abuelo fueron generales de caballería, y mi padre también. Esta es una tradición familiar que me enseñó a dedicar mi vida a la defensa de este país”.
Su paso por distintas regiones le permitió conocer la realidad territorial y social de Colombia: “Estuve en La Guajira, Norte de Santander, Arauca, Yopal… Conocí el país, su gente y sus problemas. Esa experiencia es difícil de obtener en otros cargos”.
Críticas al gobierno actual y cuestionamiento a la paz total
Matamoros se mostró crítico con la administración actual y señaló un manejo ineficiente de la seguridad, la administración pública y la política internacional. “Tenemos un presidente que hace lo que quiere, saca decretos de emergencia económica sin control y pone en riesgo la democracia. Esto es gravísimo para un país serio como Colombia”, denunció.
Asimismo, cuestionó las políticas de paz impulsadas por el gobierno: “La paz no puede ser impuesta por los bandidos, la seguridad la tiene que garantizar el gobierno. Después de casi cuatro años con nueve mesas de negociación, no hemos logrado resultados, y la seguridad se ha deteriorado”.
En cuanto a las elecciones en regiones con presencia de grupos armados, Matamoros advirtió que la violencia limita la participación política: “Si la violencia impide que los candidatos lleguen a las regiones, ¿cómo vamos a tener elecciones libres y justas? El gobierno debe garantizar la seguridad para que la democracia funcione”.
Seguridad, orden y recuperación de la gobernabilidad
El eje central de su campaña es la seguridad, que considera fundamental para recuperar el orden y la gobernabilidad del país. “La seguridad golpea a todos: sin ella no hay inversión, ni industria, ni empleo. La primera ley de la república es la seguridad”, aseguró.
Entre sus propuestas principales está fortalecer a las Fuerzas Militares y la Policía, entrenarlas y dotarlas tecnológicamente para que sean efectivas. Matamoros enfatizó que la ciudadanía debe respaldar a las fuerzas de seguridad: “Si rodeamos a la Policía y al Ejército con información oportuna y respeto, serán mucho más efectivos”.
El general descartó la militarización de Bogotá, explicando que los militares no están entrenados para funciones policiales. En cambio, propuso una colaboración estrecha entre ciudadanos y autoridades: “La seguridad nos corresponde a todos. La población debe respetar a quienes representan la autoridad y brindar información oportuna”.
Por otra parte, Matamoros elogió la capacidad de las fuerzas militares y de policía de Colombia, a las que calificó como “las mejores de Latinoamérica”, y reiteró la importancia de recuperar el orden a través de ellas. Rechazó cualquier intento de debilitar la autoridad y subrayó que el respeto a la ley es clave para la gobernabilidad: “Cada quien debe cumplir con su rol, la Policía y los militares deben hacer su trabajo y la población debe respaldarlos”.
En este sentido, Matamoros criticó las mesas de diálogo con grupos armados y advirtió que la paz no puede definirse por quienes atentan contra la sociedad: “No pueden ser los bandidos quienes nos digan cómo hacer la paz. La paz la propone el gobierno, con justicia y cumplimiento de la ley”.
Un mensaje de optimismo y reconciliación
Además de seguridad, el general Matamoros lanzó un mensaje de esperanza y reconciliación. Hizo un llamado a superar los enfrentamientos políticos y la violencia en redes sociales: “Tenemos que deponer el odio. La política debe ser una exposición de ideas para resolver los problemas del país, no confrontación permanente”.
Finalmente, destacó la importancia de reconocer los recursos, la gente y la cultura de Colombia: “Tengamos fe y esperanza. Hay gente buena en este país que quiere hacer las cosas bien. Quiero llegar a las regiones más apartadas y resolver problemas de pobreza y abandono”.















