Una intensa lluvia tomó por sorpresa a los habitantes de Suba durante el jueves festivo, generando serias afectaciones en varios sectores de esta localidad del noroccidente de Bogotá. Desde tempranas horas de la tarde, el cielo se fue oscureciendo hasta desatar un aguacero que, en cuestión de minutos, colapsó el sistema de alcantarillado en algunas zonas. Las imágenes compartidas por los vecinos muestran calles convertidas en ríos y vehículos atrapados en medio del agua.
Varios residentes señalaron que este tipo de situaciones se repite cada vez que cae una lluvia fuerte. En esta ocasión, el impacto fue mayor debido al día festivo, pues muchas personas estaban fuera de casa y no pudieron prevenir daños en sus viviendas o vehículos. En barrios como Lisboa, Aures II, El Rincón y la Gaitana, se reportaron encharcamientos severos. Algunos conjuntos residenciales también registraron afectaciones en los sótanos y accesos principales.
“Estaba celebrando el día con mi familia y cuando regresé, no podíamos entrar al parqueadero. Todo estaba inundado, parecía una piscina”, relata Carolina Muñoz, residente de un conjunto en el sector de Niza Suba. Como ella, varios ciudadanos compartieron su molestia con las autoridades, pues aseguran que los problemas con el drenaje son conocidos y no se han hecho las obras necesarias.
Los buses de TransMilenio también sufrieron demoras considerables, especialmente en las estaciones del Portal Suba y la calle 116. Los pasajeros se quejaron por los largos tiempos de espera y la falta de información por parte del sistema. Algunos optaron por caminar largos trayectos para evitar quedar atrapados en medio del caos vehicular que se formó. Las vías principales, como la Avenida Suba, la Boyacá y la Ciudad de Cali, colapsaron por varios minutos.

Desde el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos (IDIGER) se confirmó que se atendieron varias emergencias menores, aunque sin personas heridas. También indicaron que se activó un plan de monitoreo preventivo ante la posibilidad de nuevas lluvias en las próximas horas. Las autoridades recomiendan a la ciudadanía estar atenta a los canales oficiales y evitar transitar por zonas con antecedentes de inundación.
Algunos líderes comunitarios aprovecharon la coyuntura para exigir mejoras en la infraestructura pluvial de la localidad. “No es posible que cada vez que llueve vivamos con miedo. Necesitamos soluciones, no pañitos de agua tibia”, expresó un líder del barrio Bilbao. Además, se ha hecho un llamado a la Empresa de Acueducto para que revise urgentemente los puntos críticos ya identificados.
Por ahora, los vecinos trabajan en la limpieza de las áreas comunes y en la recuperación de los objetos que se mojaron. Muchos de ellos coinciden en que el clima es impredecible, pero que eso no justifica la falta de preparación de las entidades responsables. El festivo terminó con más preocupación que descanso para muchas familias de Suba.
La comunidad espera que, más allá de atender la emergencia inmediata, se tomen acciones a largo plazo. Mientras tanto, se preparan para lo que pueda venir en los próximos días, ya que, según el IDEAM, agosto continuará presentando lluvias esporádicas, especialmente en las tardes. La pregunta que queda en el aire es: ¿hasta cuándo Suba seguirá inundándose cada vez que llueve?