En una ofensiva conjunta de alto impacto, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional propinaron un contundente golpe al Grupo Armado Organizado ELN en la región del Catatumbo, al neutralizar a ocho integrantes del Frente de Guerra Nororiental, durante operaciones desarrolladas en zona rural de los municipios de Tibú y El Tarra, en Norte de Santander.
La acción militar se ejecutó en el marco del Plan de Campaña Estratégico Conjunto Ayacucho Plus – Apéndice Juan José Rondón, mediante una operación terrestre y aérea adelantada por unidades con capacidades especiales, bajo los principios del Derecho Internacional Humanitario y el respeto por los Derechos Humanos.
Según informó la Fuerza Pública, las operaciones militares dejaron siete integrantes del grupo armado neutralizados y uno capturado, tras el despliegue coordinado de tropas del Ejército Nacional, la Policía Nacional y el apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Golpe al sistema logístico del ELN tras incautación de armas y explosivos.
Durante la intervención, las autoridades incautaron abundante material de guerra, entre ellos 15 fusiles, cinco armas cortas, más de 2.000 cartuchos, 205 kilogramos de explosivos y 202 granadas adaptadas para ser lanzadas desde drones. Además, destruyeron equipos utilizados para la operación de aeronaves no tripuladas.
De acuerdo con información de inteligencia militar, esta estructura estaría vinculada a delitos como desplazamiento forzado, extorsión, secuestro, homicidios, economías ilícitas y acciones terroristas, así como a prácticas de reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes. Las autoridades también señalaron que se habrían generado al menos 15 afectaciones adicionales a integrantes de este grupo armado.
Con este resultado, la Fuerza Pública impacta de manera directa el sistema logístico y armado del ELN, debilitando sus redes de apoyo al narcotráfico y reduciendo de forma significativa su capacidad para ejecutar acciones violentas contra la población civil.
Las autoridades destacaron que la presencia sostenida de la Fuerza Pública en el territorio contribuye a la recuperación progresiva del control institucional, y respalda los esfuerzos del Estado para crear condiciones que permitan el retorno voluntario, gradual y seguro de comunidades indígenas y campesinas, en coordinación con las autoridades civiles.
Finalmente, las Fuerzas Militares reiteraron que continuarán adelantando operaciones contundentes para debilitar el accionar criminal de los grupos armados ilegales y garantizar la seguridad y el control territorial en el país.

















