La jornada del miércoles en el WTA 500 de Mérida resultó amarga para el tenis colombiano, con la despedida forzada de sus dos máximas representantes. Emiliana Arango, actual raqueta número uno de Latinoamérica, tuvo que abandonar su compromiso de segunda ronda ante la checa Marie Bouzkova tras una hora y media de intensa batalla. A pesar de haber dominado el primer set con un contundente 6-2, la antioqueña comenzó a sentir molestias en su hombro derecho durante la segunda manga, viéndose obligada a retirarse cuando el marcador del tercer parcial favorecía 2-0 a su rival europea.
Por su parte, la cucuteña Camila Osorio también se despidió prematuramente del certamen mexicano debido a una dolencia similar en la misma articulación. Osorio enfrentaba a la británica Katie Boulter en un duelo que prometía paridad, pero tras ceder el primer set por 6-3, las señales de dolor físico fueron determinantes para no continuar. El retiro se produjo justo antes de iniciar el segundo capítulo, dejando al torneo sin la presencia de las dos jugadoras cafeteras que buscaban avanzar en el cuadro principal sobre el cemento del Yucatán Country Club.
Solidaridad de las rivales tras el retiro de las colombianas
Las rivales de las tenistas nacionales no tardaron en expresar su empatía por la situación médica vivida en las pistas de superficie dura. Marie Bouzkova destacó el altísimo nivel mostrado por Arango en el arranque del partido, admitiendo que no le resultó sencillo encontrarle la vuelta al juego de la sudamericana hasta antes del percance físico. La checa lamentó avanzar bajo estas circunstancias, señalando que nunca es agradable obtener una victoria mediante la lesión de una colega que estaba exigiendo su máximo rendimiento en cada punto disputado.
En la misma línea, la británica Katie Boulter manifestó su tristeza al ver a Camila Osorio abandonar la cancha, recordando sus propias experiencias con lesiones graves en el pasado. Tras asegurar su cupo en los cuartos de final, Boulter enfatizó que preferiría ver a la colombiana recuperada y que espera que el diagnóstico del hombro no revista mayor gravedad para el resto de la gira. El torneo en Mérida, que reparte una bolsa de 1,2 millones de dólares, continúa su marcha mientras el equipo médico de las colombianas evalúa el tiempo de recuperación necesario.
















