En el marco del debate electoral organizado por Suba Alternativa, el candidato a la Cámara por Bogotá, Libardo Asprilla (101 – Nuestra Fuerza), presentó una hoja de ruta integral para enfrentar la crisis de criminalidad que azota a la capital. Durante el encuentro, Asprilla marcó distancia de las soluciones puramente reactivas y planteó un modelo de «Seguridad Total» que combina la reforma normativa con una profunda inversión social.
Para Asprilla, la inseguridad no nace en las calles, sino en la falta de oportunidades. El candidato subrayó con preocupación las cifras de los denominados «Ninis» (jóvenes que ni estudian ni trabajan), señalando que Bogotá concentra cerca del 27% de esta población a nivel nacional.
«Educa al niño y no tendrás que castigar al mayor«, afirmó Asprilla, insistiendo en que la deserción escolar y la precariedad de ingresos son el caldo de cultivo del delito. Su propuesta bandera busca garantizar que ningún bachiller se quede fuera de la educación superior, eliminando las barreras de acceso que hoy empujan a miles de jóvenes a las filas de la delincuencia.
Reforma policial y tecnología de punta
El candidato cuestionó el enfoque actual de las autoridades. Según Asprilla, es imperativo reorientar la labor de la Policía. Criticó que el pie de fuerza se desgaste persiguiendo al vendedor informal en el espacio público en lugar de desarticular bandas criminales.
En cuanto a la infraestructura, denunció la desconexión tecnológica de la ciudad. Aunque Bogotá cuenta con más de 20,000 cámaras, Asprilla señaló que solo una fracción está interconectada. Propuso una modernización legislativa para que la tecnología privada se sume a la red pública, facilitando la judicialización inmediata de los delincuentes.
Uno de los puntos más agudos de su intervención fue el estado del sistema penitenciario. Asprilla calificó las cárceles actuales como «escuelas del delito«. Su propuesta busca transformar estos centros en escenarios de trabajo y productividad. El objetivo es claro: todo recluso debe aportar a la sociedad mientras cumple su pena, asegurando que, al salir, cuente con herramientas reales para una reinserción efectiva.
Un frente común: El consenso por Bogotá
A pesar de las diferencias ideológicas con los candidatos Diego Caro (103) y Luis Fernando Ulloa (105), el debate en Suba Alternativa permitió identificar puntos de encuentro fundamentales. Este bloque de candidatos coincidió en que Bogotá requiere una defensa técnica y unida en el Congreso.
Los ejes del consenso incluyen:
- Bancada por Bogotá: Los tres aspirantes se comprometieron a conformar una bancada sólida de los 18 representantes a la Cámara. Reconocieron que la falta de unión histórica ha impedido que la ciudad reciba los recursos y las leyes que realmente necesita.
- Reforma a la Justicia y Códigos: Existe un acuerdo total sobre la urgencia de reformar el Código Penal y el Código de Policía. Los candidatos coinciden en que las normas actuales «atan de manos» a los jueces, permitiendo que los delincuentes recuperen la libertad en cuestión de horas.
- Seguridad Metropolitana: Los debatientes aceptaron que la inseguridad en Bogotá no se soluciona solo dentro de sus fronteras, sino que requiere una política de seguridad que integre a los municipios aledaños bajo un mando coordinado y con presupuesto nacional.
Con este panorama, Libardo Asprilla se posiciona como una opción que equilibra la mano firme contra el crimen con la sensibilidad social necesaria para sanar las grietas de la capital.

















