Una mujer que tenía un centro de estética en el sector habría ganado durante varios años la confianza de habitantes del barrio para solicitar préstamos, organizar cadenas de dinero y recibir pagos anticipados por tratamientos que, según los afectados, nunca se realizaron.
Una denuncia colectiva mantiene en alerta a habitantes del barrio Galán, en la localidad de Puente Aranda, luego de que más de 90 personas aseguraran haber sido víctimas de una presunta estafa que, de acuerdo con sus testimonios, superaría los 500 millones de pesos.
Los afectados señalan a una mujer que durante varios años habría construido una relación de confianza con habitantes del sector, especialmente con adultos mayores, aprovechando el vínculo generado a través de un centro de estética que tenía en el barrio.
Según las denuncias conocidas por este medio, la mujer habría solicitado dinero a diferentes personas bajo distintos argumentos. Uno de los principales habría sido la supuesta enfermedad terminal de una hermana, a quien presuntamente se le habría diagnosticado cáncer y requeriría recursos para continuar con tratamientos médicos.
Una de las personas que asegura haber sido afectada manifestó que la mujer tenía facilidad para generar confianza entre los vecinos.
“Era una persona que se ganaba la confianza de uno con solo hablar y ya después fue que se tomó la confianza, fue por lo de la hermana”.
Sin embargo, los denunciantes aseguran que posteriormente comenzaron a conocer información que, según ellos, pondría en duda la versión entregada sobre la enfermedad de la familiar.
“Todos quedamos desconcertados cuando nos enteramos de que la hermana no tenía cáncer terminal. Hasta ayer nos dimos cuenta de que era una farsa de todos”, afirmó una de las personas que hace parte de las denuncias.
Préstamos, cadenas de dinero y tratamientos estéticos
Los afectados también aseguran que la mujer habría recibido dinero mediante préstamos personales y cadenas de dinero, además de pagos anticipados por procedimientos y tratamientos estéticos que posteriormente no se habrían realizado.
Según los testimonios, su actividad comercial y las relaciones que había construido en el barrio le habrían permitido establecer vínculos de confianza con numerosas personas.
Los denunciantes también mencionaron que la mujer mantenía una actividad de carácter religioso en el sector, circunstancia que, según algunos afectados, habría contribuido a fortalecer la confianza de determinadas personas.
Desapareció del barrio
La situación habría quedado al descubierto después de que la mujer abandonara el sector durante los últimos días. Los afectados aseguran que retiró elementos del centro de estética y posteriormente dejó de responder a varias de las personas que le habían entregado dinero.
Ante esta situación, comenzaron a contactarse entre sí y, según sus testimonios, descubrieron que serían numerosas las personas que le habían entregado recursos.
Algunos de los afectados calculan que el dinero comprometido podría superar los 500 millones de pesos, aunque será la investigación de las autoridades la que determine el monto real y el número de personas afectadas.
Piden investigar a más personas
Dentro de las denuncias también aparecen señalamientos contra otros integrantes de la familia de la mujer. Una de las víctimas afirmó que, presuntamente, varias personas estarían involucradas en la situación.
“Son una banda grande, la familia completa: madre, que es la cabeza, es Milagro Álvarez, se llama ella, el hijo, la esposa del hijo, los sobrinos y la supuesta hermana que tenía cáncer”.
Estas afirmaciones corresponden a los testimonios entregados por los denunciantes y deberán ser verificadas por las autoridades competentes.
Los afectados ya presentaron una denuncia colectiva ante la Fiscalía General de la Nación, con el propósito de que se investigue lo ocurrido, se establezca la existencia o no de una conducta delictiva, se determine el monto de los recursos involucrados y se identifique a los posibles responsables.
Mientras avanza la investigación, los vecinos del barrio Galán esperan recuperar parte de los recursos entregados y conocer qué ocurrió realmente con el dinero que, según sus testimonios, habrían confiado a esta mujer durante los últimos años.






