Lo que debían ser unos días de descanso y celebración de fin de año se transformó en una pesadilla para tres familias de la localidad de Suba. Aprovechando la ausencia de los residentes durante la temporada decembrina, una banda de delincuentes irrumpió en un conjunto residencial para ejecutar un millonario hurto que ha encendido las alarmas sobre la inseguridad en el sector.
Los sujetos se llevaron dinero en efectivo, joyas y hasta un arma con salvoconducto. Las víctimas denuncian falta de respuesta oportuna por parte de las autoridades.
Un golpe planeado y captado en video
El hecho ocurrió el pasado fin de semana alrededor de las 9:00 p. m. Según los registros de las cámaras de seguridad del sector, dos sujetos ingresaron al complejo habitacional con total tranquilidad. Los videos muestran los rostros de los delincuentes, quienes, al percatarse de que las viviendas estaban solas, se tomaron el tiempo necesario para registrar cada rincón.
Aunque el objetivo principal eran tres viviendas específicas, los vecinos relatan que los delincuentes intentaron forzar otras propiedades sin éxito. «Ellos se fueron hasta mi casa, afortunadamente no lograron entrar porque mi garaje estaba con candado y mi puerta estaba con seguro», relató una de las residentes, evidenciando que las medidas de seguridad físicas fueron el único impedimento para un robo aún mayor.
Millonario botín y un arma desaparecida
El rastro dejado por los delincuentes fue de absoluto caos. Tras desordenar las habitaciones y violentar muebles, los sujetos lograron extraer altas sumas de dinero en pesos colombianos y dólares, además de joyas y electrodomésticos de pequeño tamaño.
La gravedad del hecho escala al analizar las cifras. De acuerdo con los afectados, tan solo en una de las residencias el valor de lo hurtado asciende a los 150 millones de pesos. Sin embargo, la mayor preocupación de las víctimas no es solo el valor material, sino el robo de un arma con salvoconducto.
“Nos preocupa mucho que pueda pasar algo con esa arma porque intentamos colocar la denuncia y no pudimos”, manifestó con angustia uno de los residentes afectados.
Indignación por la respuesta policial
A la pérdida económica se suma la frustración por la gestión de la justicia. Los afectados denuncian que, a pesar de los llamados de emergencia, no hubo una respuesta oportuna por parte de la Policía Metropolitana de Bogotá. La imposibilidad de formalizar la denuncia de forma inmediata, especialmente ante el robo de un arma de fuego, ha generado una profunda sensación de desprotección y abandono estatal en la comunidad.
Por ahora, los habitantes del sector han difundido las imágenes de las cámaras de seguridad para alertar a otros vecinos y facilitar la identificación de los responsables, mientras exigen que se refuerce la vigilancia en una localidad que parece estar bajo la lupa de la criminalidad en este inicio de año.















