La muerte de una niña de dos años al interior de un hogar del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) provocó indignación, protestas y fuertes denuncias por parte de padres de familia en el sur de Bogotá, quienes reclaman respuestas claras sobre la atención que reciben los menores en ese centro.
El hecho ocurrió en un hogar infantil ubicado en el barrio Marruecos, en la localidad de Rafael Uribe Uribe. De acuerdo con la información preliminar, la menor presentó un episodio de broncoaspiración mientras consumía alimentos dentro de la institución, situación que desencadenó la emergencia.
Reclamos por presunta negligencia
Tras conocerse lo ocurrido, varios padres de familia expresaron su preocupación y denunciaron presuntos antecedentes de maltrato y descuidos reiterados en el hogar. En consecuencia, durante la noche se registraron protestas en las afueras del centro, lo que elevó la tensión y obligó a la intervención de la Policía Nacional para garantizar el orden público.
El padre de la menor comentó cómo recibió la noticia del fallecimiento. Según afirmó, hacia las cuatro de la tarde le informaron que su hija había sufrido un accidente, versión que, asegura, no corresponde a lo sucedido. Además, indicó que la niña llegó sin signos vitales al centro médico de Chircales y cuestionó la atención brindada antes del traslado.
Momentos críticos durante la emergencia
De acuerdo con el testimonio del padre, la menor se encontraba consumiendo un refrigerio cuando ingirió un fragmento de alimento que le provocó la broncoaspiración. A partir de ese momento, explicó, no se activó una respuesta oportuna por parte del personal, lo que derivó en el deterioro rápido de su estado de salud.
“El color de la niña empezó a cambiar y cuando la trasladaron al hospital ya no presentaba signos vitales”, señaló, al tiempo que insistió en que una reacción inmediata habría podido evitar el desenlace.
Tensión y presencia policial
La indignación creció entre los padres, algunos de los cuales bloquearon durante varias horas la salida de funcionarios del hogar. Ante el aumento de la tensión, la Policía Nacional desplegó varios cuadrantes en el sector. Según versiones de testigos, incluso se escuchó un disparo, presuntamente al aire, para dispersar a las personas que intentaban ingresar al lugar y retirar a sus hijos.
Las autoridades asumieron el caso y avanzan en las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte de la menor. Asimismo, revisan las condiciones de funcionamiento y los protocolos de atención del hogar del ICBF, mientras los padres exigen garantías de seguridad para los niños que permanecen en la institución.
















