En el marco del gran debate electoral de Suba Alternativa, la candidata al Senado presentó una hoja de ruta integral que vincula la seguridad ciudadana con la gestión de entornos y el bienestar emocional de los ciudadanos.
Frente a la creciente crisis de inseguridad que atraviesa la capital colombiana, la Dra. Olga Lucía Velásquez, candidata al Senado por el Partido Verde con el número 7, planteó una estrategia que rompe con la visión puramente punitiva del orden público. Para la exsecretaria de Gobierno, la solución no radica únicamente en el aumento de la fuerza pública, sino en una intervención profunda que ella denomina «microgerencia de la seguridad».
Durante su intervención, Velásquez destacó cuatro pilares fundamentales para devolver la tranquilidad a los barrios de localidades como Suba:
Microgerencia y el regreso de los cuadrantes
Velásquez recordó los resultados obtenidos durante su gestión en la Secretaría de Gobierno, donde se implementaron planes piloto que lograron reducir a cero la tasa de homicidios en Suba durante periodos específicos. Su propuesta central es retomar el Plan Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes, pero con un enfoque de control detallado.
«La seguridad funciona cuando hay microgerencia; cuando se construye el plan con la comunidad y la policía comunitaria conoce calle a calle su sector», afirmó la candidata.
Entornos limpios: «La basura genera inseguridad»
Uno de los puntos más críticos de su análisis fue la relación entre el estado del espacio público y el delito. Velásquez denunció el abandono actual de la ciudad en temas de iluminación y aseo. Según la candidata, un entorno oscuro y lleno de basura es el caldo de cultivo ideal para la delincuencia.
- Recuperación de parques: Propone que el alumbrado público y la recolección eficiente de residuos sean herramientas preventivas de seguridad.
- Gestión institucional: Criticó la falta de articulación de la actual administración, señalando que el entorno físico de la ciudad hoy genera temor en los ciudadanos.
Salud Mental: La raíz de la convivencia
Como autora de la Ley de Salud Mental, Velásquez puso sobre la mesa un dato alarmante: el 40% de los homicidios en el país inician con una riña por intolerancia. Para ella, la seguridad también se construye desde la gestión de las emociones.
A partir de ese diagnóstico, Velásquez planteó varias propuestas que, según explicó, buscan atacar las raíces sociales de la violencia y fortalecer el bienestar emocional de la población. Entre ellas destacan iniciativas enfocadas en la educación socioemocional, el acompañamiento a los jóvenes y la consolidación de la salud mental como eje central para el desarrollo del país.
- Educación socioemocional: Propone integrar la salud mental desde la educación inicial para reducir la violencia interpersonal.
- Propósito de vida para jóvenes: Defendió que los jóvenes que no estudian ni trabajan (NiNis) necesitan ayuda para encontrar un sentido a su existencia, evitando que el vacío emocional sea aprovechado por estructuras criminales.
- Visión: La considera el verdadero eje de transformación de una sociedad y el «capital de una nación». Afirmó que sin salud mental no hay jóvenes con sentido de vida ni ganas de emprender.
- Trayectoria: Mencionó ser la autora de la Ley de Salud Mental y de la ley para cuidadores de personas en condición de discapacidad.
- Enfoque social: Habló directamente a las familias que sufren por adicciones en sus hijos y a quienes se deprimen por falta de oportunidades, prometiendo que desde el Senado buscará que la ley no se quede en papel, sino que se implemente realmente.
Economía, Empleo y Emprendimiento: Un Enfoque en la Justicia Productiva
Olga Lucía planteó que la reactivación no nace de los grandes capitales, sino de «desasfixiar» a quienes sostienen la economía popular. Su diagnóstico fue claro: el sistema actual castiga al pequeño por intentar ser formal.
Su propuesta estrella no es solo una idea, sino un proyecto de ley que ya superó su primer debate. Olga Lucía argumentó que la estructura tributaria en Colombia es «inequitativa y justa».
- El argumento: El 99% del tejido empresarial son MiPyMEs. Obligarlas a pagar la misma tasa de renta que a un banco o una multinacional es, según ella, una sentencia de muerte para el negocio.
- El objetivo: Generar un alivio real en la caja de los pequeños comerciantes para que ese dinero se reinvierta en la generación de nuevos empleos.
Sumado a ello, también cuestionó duramente la lógica bancaria tradicional frente al emprendedor.
Un banco suele exigir el pago de la primera cuota al mes de desembolsar el dinero, por esto propone leyes que obliguen a establecer periodos de gracia. Olga Lucía explicó que un emprendedor necesita tiempo para «transformar» su inversión en producto y ventas antes de empezar a pagar intereses, evitando que el crédito se convierta en una soga al cuello desde el día uno.
Evolución del Fondo Emprender
Propuso una reforma en la asignación de recursos. En lugar de enfocarse solo en empresas constituidas bajo modelos rígidos, busca que el Capital Semilla llegue a las «familias emprendedoras». Con esto, lograría integrar a quienes están en la informalidad mediante un plan de formalización progresivo, permitiendo que el apoyo del Estado sea el puente hacia la legalidad y no una barrera burocrática.
Velásquez cerró su intervención haciendo un llamado a la «articulación, coordinación y complementariedad». Aseguró que ni el alcalde de turno ni la policía pueden solos; se requiere una reforma a la justicia para delitos de alto impacto que evite la impunidad y devuelva la confianza a los ciudadanos.















