En un lapso de pocas horas, la localidad de Suba fue el epicentro de dos incidentes de hurto de vehículos, ambos con desenlaces marcados por la intervención tecnológica y la rápida acción policial, aunque con capturas aún pendientes.
Vehículo de policía robado en Cota, recuperado en Kennedy
Una cinematográfica persecución se desató luego del hurto de un vehículo, presuntamente perteneciente a un miembro de la Policía Nacional, en el municipio de Cota. El vehículo fue reportado y de inmediato se activó una alerta.
Los delincuentes emprendieron la huida hacia Bogotá. La Policía Nacional logró identificar el automóvil y el rastreo culminó en la localidad de Kennedy, específicamente en el sector de Timiza.
«El vehículo fue encontrado abandonado por los delincuentes» indicaron fuentes policiales. Testigos del hecho señalaron que el responsable huyó por una zona oscura, cruzando un pastizal, lo que dificultó su inmediata captura.
Actualmente, las autoridades continúan la búsqueda del ladrón apoyándose en las cámaras de seguridad del sector. El vehículo ya se encuentra bajo custodia de la policía para el respectivo proceso legal.
Hurto por aplicación: Conductor agredido y carro rastreado en el centro
Un segundo caso de hurto vehicular en Suba involucró el uso de una aplicación de servicio de transporte. Los asaltantes solicitaron un servicio y, al llegar al sector de Santa Isabel en el centro de la ciudad, desenfundaron armas de fuego para intimidar al conductor.
El joven fue golpeado y despojado de su automóvil. Sin embargo, los ladrones cometieron un error crucial: no se percataron de que el teléfono celular del conductor se quedó dentro del vehículo.
Gracias a esta omisión, los propietarios lograron rastrear el automóvil por medio del GPS, ubicándolo en un parqueadero en el centro de la ciudad. Al llegar, encontraron el vehículo y el celular, pero se enfrentaron a un nuevo obstáculo. «Infortunadamente, nadie abrió sus puertas» relató el propietario.
En este momento, las víctimas permanecen a las afueras del parqueadero, esperando la intervención de la policía para que se ejecute la orden de apertura, se recupere el vehículo y se tomen acciones para identificar y capturar a los responsables de la agresión y el hurto.
Ambos incidentes subrayan la persistencia del hurto de vehículos en la capital y la región aledaña, poniendo en relieve la importancia de las herramientas de rastreo, pero también la necesidad de una respuesta institucional más ágil y contundente para la captura de los delincuentes.















