Una intervención artística en el espacio público se convirtió este sábado en una manifestación de rechazo a la decisión de retirar varias piezas de una exposición del Museo Nacional. Cerca de una docena de jóvenes llevó a cabo la iniciativa frente al recinto, con el propósito de cuestionar lo que consideran un intento de invisibilizar episodios de la memoria histórica colombiana.
Durante la jornada, los participantes imprimieron reproducciones de algunas de las 30 obras retiradas y las instalaron sobre los ladrillos de LATEREM, El Bloque Nos Une, una obra ubicada en el exterior del museo y creada por el artista Sergio Mendoza.
La controversia surgió luego de que el Ministerio de Cultura reconociera el retiro de las piezas y justificara la decisión con el argumento de que su contenido promovía un supuesto «adoctrinamiento cultural». En respuesta, los jóvenes recurrieron a las reproducciones como forma de protesta y de expresión pública frente a la medida.
La intervención reavivó el debate sobre los límites de las decisiones institucionales en los espacios culturales, así como sobre el papel del arte en la construcción de memoria colectiva. La acción buscó llamar la atención sobre la importancia de preservar el diálogo alrededor de las distintas interpretaciones de la historia del país.









