Daniel Martínez Osorio, candidato a la Cámara de Representantes por Bogotá con el número 106 de la coalición Mira – Dignidad y Compromiso, pasó por los micrófonos de Suba Alternativa para presentar su perfil, exponer sus principales propuestas y fijar postura sobre seguridad, tecnología y economía popular.
Durante la entrevista, el candidato aclaró el panorama político de la coalición. Mientras que para Cámara la alianza se conforma únicamente entre Mira y Dignidad y Compromiso, en el Senado sí existe una coalición más amplia que incluye al Nuevo Liberalismo.
Un perfil técnico con trabajo desde las bases
Martínez Osorio es bogotano, nacido y criado en el centro de la ciudad. Se ha desempeñado como trabajador independiente en desarrollo de software e investigación tecnológica, y desde temprana edad ha estado vinculado a procesos sociales relacionados con derechos humanos.
Además, durante más de cuatro años ha trabajado de manera directa con el sector de la vigilancia privada, tanto con trabajadores como con asociaciones, sindicatos y algunos empresarios del sector. Según explicó, ese contacto constante con las bases le permitió conocer de primera mano las problemáticas laborales y humanas que enfrentan miles de vigilantes en Bogotá y en el país.
La vigilancia privada, eje central de su propuesta
Uno de los temas más reiterados durante la entrevista fue el abandono histórico de los guardas de seguridad privada. Martínez Osorio aseguró que, aunque el discurso público suele centrarse en la fuerza pública, pocas veces se reconoce el papel de los vigilantes en la seguridad cotidiana de conjuntos residenciales, comercios y espacios públicos.
En ese sentido, señaló jornadas laborales extensas, afectaciones por cambios tarifarios, disminución de la contratación y una constante falta de representación real de los trabajadores en los espacios de decisión. Además, cuestionó que cuando ocurre un hecho de inseguridad, los vigilantes terminan señalados o judicializados sin respaldo institucional.
Por eso, insistió en la necesidad de incorporar un enfoque humano, que incluya salud mental, condiciones laborales dignas y una defensa efectiva de quienes cumplen funciones de seguridad sin ser parte del Estado.
Seguridad con planeación, no con promesas
Frente a propuestas que buscan vincular a los vigilantes privados a estrategias de seguridad ciudadana mediante incentivos económicos, Martínez Osorio fue crítico. Aseguró que no basta con anunciar apoyos si no se explica de dónde saldrán los recursos ni cómo se protegerá a quienes asumirían mayores riesgos.
Asimismo, advirtió que no se puede exponer a los vigilantes a confrontaciones directas sin capacitación, sin equipamiento adecuado y sin un plan estratégico claro. Para él, la seguridad requiere rutas definidas, responsabilidades claras y protección real para quienes están en la primera línea.
Tecnología como aliada, no como amenaza
Otro eje fundamental de su propuesta es la tecnología aplicada a la seguridad y al trabajo. Martínez Osorio destacó que el avance tecnológico ya impacta al sector, pero que el problema surge cuando no existe capacitación ni adaptación.
Por ello, propuso fortalecer procesos de formación en ciberseguridad, uso responsable de nuevas tecnologías, drones y dispositivos semiautónomos. Además, alertó sobre nuevas modalidades delictivas que utilizan herramientas tecnológicas y que encuentran a la sociedad sin preparación suficiente.
En ese contexto, insistió en que la tecnología no debe reemplazar a los trabajadores, sino complementarlos, siempre que exista formación adecuada.
Acceso real a la tecnología y a la educación
Aunque reconoció la existencia de programas gratuitos de formación tecnológica en localidades como Suba, Martínez Osorio señaló que muchas personas no acceden a ellos por razones básicas. Según explicó, para aprender primero se necesita garantizar alimentación, transporte y condiciones mínimas.
Además, afirmó que los procesos formativos deben adaptarse a cada población. En el caso de los adultos mayores, por ejemplo, la capacitación debe llegar a los territorios y no exigir desplazamientos que muchos no pueden realizar. De lo contrario, advirtió, los cupos y los recursos se pierden sin generar impacto real.
Economía popular y economía circular
En cuanto a la economía popular, el candidato resaltó las dificultades que enfrentan los pequeños emprendedores para acceder al crédito formal. Frente a ese panorama, destacó el trabajo con organizaciones sociales que impulsan alternativas de financiamiento acompañadas de capacitación y fortalecimiento comunitario.
Finalmente, propuso avanzar hacia un modelo de economía circular, mediante centros de tratamiento de residuos que permitan generar energía, compostaje y aprovechamiento de materiales reciclables. También planteó el uso de residuos de construcción como base para nuevas industrias, una práctica que, según indicó, ya funciona en otros países.
Participación y trabajo territorial
Martínez Osorio confirmó su disposición a participar en un debate con otros candidatos en Suba Alternativa y anunció que continuará su trabajo territorial en la localidad, junto a su equipo y líderes comunitarios, mediante la creación de contenido pedagógico para redes sociales.
Con esta propuesta, el candidato busca llegar a la Cámara de Representantes con una agenda centrada en la dignidad laboral, la tecnología con sentido social y el fortalecimiento de la economía popular en Bogotá.
















