La rendición de cuentas de la Alcaldía Local de Suba, realizada el 17 de abril de 2026, cerró con un ejercicio poco habitual pero revelador: “La Veci Cápsula 2026”, un espacio donde la ciudadanía trasladó directamente sus inquietudes sobre la gestión de 2025. Más que un simple cierre protocolario, este momento permitió contrastar el balance institucional con la percepción real del territorio.
Mientras la administración expuso avances en inversión social, infraestructura y programas comunitarios, las intervenciones de los habitantes dejaron claro que persisten preocupaciones estructurales. La seguridad, el manejo del espacio público, la acumulación de basuras, el estado de la malla vial y la falta de pie de fuerza se posicionaron como los temas más recurrentes.
Un balance con avances
Desde el balance oficial, la Alcaldía mostró resultados en varios frentes. En infraestructura, destacó la inversión de 3.500 millones de pesos en 11 parques y la proyección de nuevos espacios recreativos, así como la intervención de equipamientos comunitarios que impactaron a más de 37.000 personas.
En movilidad, la ejecución de 83 segmentos viales (más de 8,6 kilómetros carril) evidencia un esfuerzo por mejorar la conectividad en distintos barrios.
La participación social, los datos reflejan una apuesta por la inclusión: mujeres accediendo a licencias de conducción y formación, personas con discapacidad recibiendo ayudas técnicas y jóvenes beneficiados con becas de educación superior. Sin embargo, estos avances conviven con una realidad más compleja en el territorio.
El componente de seguridad es uno de los puntos donde más se percibe esa brecha. Aunque se ha invertido en vehículos y motocicletas para la Policía, la ciudadanía sigue reportando hurtos a personas y viviendas de manera constante. Esto sugiere que el desafío no solo está en la inversión, sino en la efectividad operativa y la percepción de seguridad.
Problemáticas del día a día
Algo similar ocurre con el espacio público y el ambiente. A pesar de los 150 operativos realizados y la recuperación de 6.000 metros cuadrados, problemáticas como la disposición de residuos y el uso indebido del espacio continúan siendo visibles. El ruido, con cerca de 50.000 quejas anuales, también refleja tensiones persistentes en la convivencia urbana.
En este contexto, la administración sostiene que varias de estas problemáticas están en proceso de atención mediante programas como el mejoramiento de parques, operativos de control y estrategias como huertas urbanas. No obstante, la percepción ciudadana indica que los resultados aún no logran responder completamente a la magnitud de las necesidades.
El cierre de la jornada dejó un mensaje claro por parte del alcalde: la solución no depende únicamente de la institucionalidad, sino también del compromiso ciudadano. Un llamado que, más allá del discurso, plantea uno de los principales retos de la localidad: lograr que la inversión pública, la gestión institucional y la corresponsabilidad comunitaria se traduzcan en cambios visibles en el día a día de Suba.















