Un preocupante caso de presunta contaminación de alimentos fue denunciado por un residente del barrio El Pinar, en la localidad de Suba, al noroccidente de Bogotá. Según el testimonio del ciudadano, el hecho ocurrió el pasado domingo 26 de abril en una panadería del sector conocida como “La Espiga Dorada”.
De acuerdo con la denuncia, el hombre acudió al establecimiento y compró varios productos, entre ellos roscones, panes y postres. Tras realizar el pago, se dirigió a su vivienda, donde su esposa comenzó a consumir uno de los roscones de bocadillo. Sin embargo, en medio de la ingesta, la mujer presentó un episodio de atragantamiento que generó alarma entre sus familiares.
“Al auxiliarla y lograr que expulsara lo que tenía en la boca, nos encontramos con un pedazo de cuchilla de afeitar dentro del roscón”, relató el denunciante, quien manifestó su indignación y preocupación por lo ocurrido.
El ciudadano indicó que posteriormente regresó al establecimiento para informar lo sucedido y solicitar una explicación. No obstante, asegura que la respuesta por parte del personal fue indiferente. “Nos dijeron que eso era normal, que a cualquiera le podía pasar, y además no querían devolvernos el dinero completo de la compra”, afirmó.
Este hecho ha generado rechazo entre residentes del sector, quienes piden a las autoridades sanitarias y de control realizar inspecciones rigurosas a establecimientos de venta de alimentos, como panaderías, restaurantes y locales de comida rápida, con el fin de verificar las condiciones de higiene y calidad en la preparación de los productos.
La comunidad hace un llamado a las entidades competentes para que adelanten operativos de vigilancia y garanticen la seguridad alimentaria de los consumidores, evitando así posibles riesgos para la salud pública.
Hasta el momento, no se conoce un pronunciamiento oficial por parte de los propietarios del establecimiento mencionado.
















