En la localidad de Usaquén, al norte de Bogotá, se pone en marcha una iniciativa que busca convertir el deporte en un escenario de inclusión, respeto y bienestar. Se trata de la estrategia “Nadar sin miedo también es un derecho”, una piscina dirigida a personas de los sectores sociales LGBTI, pensada como un lugar de confianza, libertad y encuentro comunitario.
El programa invita a los participantes a vivir una experiencia diferente en el agua, donde el enfoque principal no es el rendimiento, sino la seguridad personal, el disfrute y la construcción de comunidad. “Aquí cada brazada es un paso hacia la confianza en el propio cuerpo y la tranquilidad de estar en un entorno libre de juicios”, destacan los organizadores.
Las sesiones iniciarán el próximo viernes 8 de mayo en el CDC Simón Bolívar de Usaquén, y se desarrollarán en un ciclo de cuatro encuentros, uno por semana, a partir de las 3:00 de la tarde. La actividad está abierta tanto para quienes saben nadar como para quienes desean comenzar desde cero.
Una iniciativa para fortalecer redes de apoyo
Además de promover la actividad física, esta iniciativa busca fortalecer redes de apoyo y generar espacios seguros donde las personas puedan compartir, asistir con sus grupos de amigos o incluso crear nuevas conexiones durante las jornadas.
Desde la Subdirección para Asuntos LGBTI se indicó que los cupos son limitados y que, tras la inscripción, una gestora territorial se encargará de contactar a los participantes para coordinar detalles logísticos.
Entre las recomendaciones para asistir se encuentran llevar gorro de natación, candado para locker, elementos de aseo personal y traje de baño en lycra, o ropa cómoda que permita disfrutar de la actividad.
Las inscripciones ya están abiertas a través de un formulario digital, y hacen parte de las acciones distritales que buscan garantizar el acceso equitativo a espacios deportivos y recreativos para todas las personas, promoviendo el respeto por la diversidad en la ciudad.











