Bogotá cerró las celebraciones del 7 y 8 de diciembre con 24 personas quemadas por pólvora, una cifra que mantiene en alerta a la Secretaría Distrital de Salud. El secretario encargado, Luis Alexander Moscoso, expresó preocupación porque siete menores figuran entre los lesionados.
Aunque la capital reportó una disminución frente al año pasado, Moscoso afirmó que el balance sigue siendo negativo. Además de los menores afectados, 10 personas resultaron heridas sin manipular pólvora, pues se encontraban como observadoras en zonas donde otros la encendían.
El funcionario también reprochó un caso que consideró especialmente grave: un niño sufrió quemaduras mientras un adulto en estado de embriaguez lo acompañaba. “Esas cosas no deben ocurrir”, insistió, y pidió mayor responsabilidad de los cuidadores.
Moscoso advirtió que el riesgo no recae únicamente en quienes prenden artefactos pirotécnicos. “El mensaje no es solo no quememos pólvora, sino tener cuidado en los sitios donde la estén usando, porque esos aparatos pueden salir hacia cualquier dirección y lesionar a quienes pasan”, señaló.
El Distrito confirmó que entre los 24 lesionados tres personas sufrieron amputaciones, seis tuvieron daños oculares y tres presentaron quemaduras de tercer grado.
Situación nacional
El Instituto Nacional de Salud (INS) reportó en su boletín de vigilancia intensificada que, entre el 1 y el 8 de diciembre, 333 personas resultaron lesionadas por pólvora en el país. La cifra representa una reducción del 14,4 % frente al mismo periodo de 2024.
En la noche de velitas, el INS registró de manera preliminar 231 casos, número que podría aumentar con la consolidación de datos.















