La autorización permitirá al Acueducto de Bogotá aprovechar el agua tratada en actividades que no requieren calidad potable, con el objetivo de reducir la presión sobre las fuentes de abastecimiento y promover el uso eficiente del recurso hídrico.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgó a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) un permiso por ocho años para reutilizar aguas residuales tratadas en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre. La decisión representa un avance en las estrategias para aprovechar el agua de manera más eficiente y promover alternativas sostenibles de abastecimiento para la capital.
La autorización abre la posibilidad de destinar el agua tratada a actividades que no requieren agua potable, especialmente en procesos industriales y otros usos compatibles con las condiciones técnicas y ambientales establecidas en el permiso.
De esta manera, se busca disminuir el consumo de agua potable en actividades donde puede utilizarse agua reutilizada, reservando este recurso para el abastecimiento humano y otras necesidades prioritarias.
El proyecto también plantea oportunidades para que entidades públicas y usuarios interesados incorporen el agua residual tratada en sus operaciones.
Este aprovechamiento requiere que los usos previstos cumplan las condiciones de calidad, seguimiento y control correspondientes, con el propósito de proteger la salud pública y evitar impactos ambientales.
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La reutilización del agua hace parte de los enfoques de economía circular, que buscan aprovechar los recursos durante más tiempo y reducir los desperdicios. En el caso de Bogotá y la región, esta alternativa adquiere relevancia ante la necesidad de fortalecer la seguridad hídrica, diversificar las fuentes disponibles y fomentar una cultura de consumo responsable.
Con el permiso otorgado por la ANLA, el Acueducto de Bogotá contará con un periodo de ocho años para desarrollar el aprovechamiento autorizado, de acuerdo con las condiciones establecidas por la autoridad ambiental. La implementación de esta iniciativa podría contribuir a una gestión más sostenible del recurso hídrico y abrir nuevas oportunidades para el uso de agua tratada en actividades que no requieren agua potable.









