El río Magdalena registra un incremento progresivo en su nivel a la altura del municipio de Honda, como consecuencia de las lluvias que se han presentado en distintas regiones del país. En las más recientes mediciones, el afluente alcanzó 6,30 metros, quedando a pocos centímetros de la alerta amarilla, establecida en los siete metros.
Las autoridades locales explicaron que este comportamiento está directamente relacionado con las precipitaciones aguas arriba y que, hasta el momento, no se evidencian crecimientos abruptos que representen un riesgo inmediato para la población. El secretario de Gobierno señaló que el Magdalena tiene una dinámica diferente a la de otros ríos más pequeños, ya que su aumento suele ser lento y sostenido, lo que permite a las autoridades anticipar decisiones y preparar los protocolos de respuesta necesarios.
Aunque en las últimas horas se registró una leve disminución cercana a los 30 centímetros, el nivel del río continúa bajo observación constante debido a la persistencia de las lluvias en varias zonas del país.
Vigilancia permanente y llamado a la prevención
En los barrios ubicados cerca de la ribera, la comunidad empieza a manifestar preocupación, especialmente quienes recuerdan temporadas invernales anteriores en las que el río alcanzó niveles críticos y generó afectaciones.
Si bien el incremento actual no representa una emergencia, las autoridades advierten que se trata de un punto de atención que obliga a reforzar la vigilancia y la comunicación directa con los habitantes de las zonas más vulnerables.
Desde la administración municipal reiteraron el llamado a no bajar la guardia y a adoptar medidas preventivas, principalmente en sectores bajos o con antecedentes de inundaciones. Asimismo, se recomendó a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales, evitando la difusión de rumores que puedan generar alarma innecesaria.
Planes de contingencia listos para activarse
Los organismos de socorro y las autoridades locales confirmaron que se encuentran preparados para actuar en caso de que el nivel del río supere la cota de alerta amarilla.
De alcanzarse o superar los siete metros, se activarían medidas adicionales a través de los comités de gestión del riesgo, liderados por la Alcaldía y la Secretaría de Planeación. El seguimiento al comportamiento del río no se limita a Honda. Municipios ribereños como Flandes, Purificación y Suárez también mantienen vigilancia permanente sobre el afluente.
En estas localidades, las comunidades dependen directamente del nivel del río para sus actividades cotidianas y su seguridad, por lo que el monitoreo constante resulta fundamental.
Cultura del riesgo y monitoreo continuo
Las autoridades insisten en que más allá de las cifras, el aumento del Magdalena resalta la importancia de fortalecer la cultura del riesgo en los municipios ribereños. Prepararse con anticipación y actuar con responsabilidad puede marcar la diferencia entre una situación controlada y una emergencia de mayor impacto.
Mientras las lluvias continúan en diferentes regiones del país, el comportamiento del río Magdalena seguirá bajo observación permanente. Por ahora, el llamado es a mantener la calma, seguir las recomendaciones oficiales y permanecer atentos a cualquier actualización emitida por las autoridades competentes.
















