La actividad sísmica pasó de más de 200 eventos diarios a 15, aunque las autoridades mantienen activos los protocolos de prevención y vigilancia.
La actividad sísmica que se viene registrando en Chaparral, al sur del Tolima, presenta una disminución en la frecuencia de los movimientos, de acuerdo con los últimos reportes del Servicio Geológico Colombiano.
El fenómeno comenzó a intensificarse durante la segunda mitad de septiembre. El momento de mayor actividad se presentó el 22 de septiembre, cuando fueron registrados 212 sismos de magnitud igual o superior a 2,0.
Sin embargo, durante los últimos días se ha evidenciado una reducción progresiva. Para el 4 de octubre, con corte a las 4:00 de la tarde, fueron localizados 15 movimientos sísmicos, una cifra considerablemente inferior a la registrada durante el punto más alto de la secuencia.
Según información del Servicio Geológico Colombiano, desde el inicio de esta secuencia han sido identificados más de 1.200 eventos sísmicos en la zona. El organismo continúa analizando el comportamiento de la actividad para establecer sus características y evolución.
Aunque la reducción representa un panorama más favorable para los habitantes, las autoridades del departamento han insistido en que no se deben suspender las medidas de prevención. La Gobernación mantiene el seguimiento de la situación y recomienda a la comunidad consultar únicamente información proveniente de fuentes oficiales.
El llamado también es a conservar la calma y tener preparados los protocolos de respuesta ante cualquier eventualidad, mientras continúa el monitoreo de la zona.
La disminución de los movimientos no significa que el fenómeno haya terminado, por lo que los organismos encargados mantienen vigilancia sobre Chaparral y sus alrededores.






