Bogotá registró una reducción significativa en el hacinamiento de las Unidades de Reacción Inmediata (URI) y estaciones de Policía, al pasar de un 172 % de sobreocupación al 36,2 % en un año, según el balance presentado sobre la situación de los centros de detención transitoria de la ciudad.
La disminución representa un avance frente a una problemática que durante años ha generado preocupación por las condiciones de permanencia de las personas privadas de la libertad en estos espacios, diseñados para estadías temporales.
El descenso de más de 135 puntos porcentuales en la sobreocupación permite que las URI y estaciones de Policía operen con una presión mucho menor sobre su capacidad instalada.
La administración distrital destaca este resultado como uno de los niveles más bajos registrados en los últimos años.
La reducción del hacinamiento también busca mejorar las condiciones de seguridad, convivencia y atención en estos centros, al tiempo que contribuye a descongestionar las instalaciones destinadas inicialmente a la recepción y custodia temporal de personas capturadas.
Las autoridades de Bogotá señalaron que el reto ahora es mantener esta tendencia y continuar articulando acciones para garantizar que las personas detenidas sean trasladadas oportunamente a establecimientos penitenciarios cuando corresponda, evitando que las estaciones y URI se conviertan en lugares de reclusión permanente.
El resultado marca un cambio importante frente al escenario registrado hace un año, cuando la sobreocupación alcanzaba el 172 %, y constituye un avance en la gestión de la seguridad y del sistema de detención transitoria en la capital.









