El secretario General de Bogotá, Miguel Silva Moyano, aseguró que el Distrito no se opone a la construcción del Regiotram del Norte, pero insistió en que el proyecto debe avanzar con soluciones claras para minimizar sus impactos sobre la ciudad.
El funcionario precisó que Bogotá aún no ha firmado ningún acuerdo relacionado con esta iniciativa. Explicó que el Distrito ha participado en mesas de trabajo con la Gobernación de Cundinamarca y el Ministerio de Transporte para revisar los efectos que tendría la obra y plantear ajustes antes del inicio de la construcción.
Según Silva, esos encuentros ya permitieron incorporar algunos avances, como la inclusión de nuevos pasos peatonales que inicialmente no estaban contemplados. Sin embargo, señaló que aún quedan asuntos clave por definir, entre ellos la integración del proyecto con Lagos de Torca, la solución de varios cruces viales y el manejo del espacio público en las zonas donde se construirán puentes elevados.
El secretario indicó que el Distrito propuso un convenio complementario con el Gobierno Nacional y la Gobernación de Cundinamarca para resolver estos aspectos antes de que comiencen las obras y no cuando el sistema ya esté en funcionamiento.
Finalmente, Silva expresó su confianza en que el nuevo Gobierno Nacional retome las conversaciones técnicas sobre el proyecto y reiteró que el Regiotram del Norte representa una obra estratégica para la región, por lo que su desarrollo debe garantizar una adecuada integración con el crecimiento urbano de Bogotá.









