Las autoridades de Bogotá reforzaron los operativos de inspección contra establecimientos de estética ilegales, tras el cierre de un local en el barrio Santa Bárbara Occidental, en la localidad de Usaquén, que operaba sin habilitación sanitaria.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, en el sitio se realizaban procedimientos como rinomodelaciones, ofrecidas por cerca de un millón de pesos y con supuestas duraciones de una hora, pese a no contar con permisos ni condiciones médicas adecuadas.
El establecimiento funcionaba de manera oculta, bajo la apariencia de un consultorio odontológico, pero realizaba intervenciones estéticas invasivas sin cumplir con los requisitos de bioseguridad exigidos por la normatividad.
El secretario de Salud, Gerson Bermont, respaldó las acciones de control y resaltó el papel de la ciudadanía en las denuncias. “Estos lugares ilegales representan un grave riesgo para la vida. En los últimos dos años hemos cerrado 397 sitios de este tipo”, afirmó.
El operativo se enmarca en el aumento de alertas por centros estéticos clandestinos en la capital, una problemática que ha generado preocupación en las autoridades tras recientes casos de complicaciones de salud asociadas a procedimientos realizados en lugares no autorizados.
Según cifras oficiales, entre enero de 2025 y mayo de 2026 se han recibido 282 denuncias relacionadas con servicios estéticos, la mayoría vinculadas a establecimientos sin licencia o clandestinos.
Las autoridades también han detectado la existencia de supuestos “quirófanos” improvisados en viviendas y apartamentos, sin condiciones sanitarias mínimas.
La Secretaría de Salud reiteró el llamado a la ciudadanía a verificar la legalidad de los centros antes de someterse a procedimientos y a reportar cualquier irregularidad a las líneas oficiales de atención.











