Bogotá continúa mostrando avances significativos en la reducción de la inseguridad alimentaria. De acuerdo con cifras del Dane y la FAO, la inseguridad alimentaria grave en la ciudad se redujo a la mitad, al pasar del 2.8 % en 2024 al 1.4 % en 2025. En total, más de 415 mil personas dejaron esta condición en el último año, consolidando a la capital como referente en la lucha contra el hambre.
En medio de estos resultados, la estrategia “Bogotá Sin Hambre 2.0” ha fortalecido la red de comedores comunitarios en la ciudad. Actualmente Bogotá cuenta con 136 comedores, 22 más que en años anteriores, y la meta distrital es alcanzar 165 durante el cuatrienio.
En la localidad de Suba funcionan siete comedores comunitarios, tres de ellos recientemente habilitados. Sin embargo, el mayor protagonismo lo tiene el comedor comunitario de Tibabuyes, considerado el más grande de toda la estrategia en la ciudad.
500 beneficiarios del comedor comunitario de Tibabuyes
Este espacio alcanzó recientemente los 500 beneficiarios, convirtiéndose en un punto clave para la atención alimentaria de la comunidad. Allí se atiende a niños, niñas, adolescentes, adultos mayores y familias en general, con un enfoque especial en primera infancia.
Desde la Secretaría de Integración Social destacaron que este comedor no solo entrega alimentación, sino que también promueve procesos de formación y bienestar comunitario.
“Tenemos un énfasis importante en primera infancia, sobre todo en esta zona, y eso se ha reflejado en la densidad de jardines infantiles y de comedores con niños que tenemos”, afirmó Roberto Angulo, Secretario de Integración Social de Bogotá
La administración distrital resaltó que los comedores comunitarios buscan ir más allá de la entrega de alimentos. En estos espacios también se promueven hábitos de nutrición y buenas prácticas alimentarias, con el objetivo de que las familias beneficiarias repliquen estos conocimientos en sus hogares y comunidades.
“En los comedores comunitarios no solo se viene a comer, también se viene a aprender con el componente de bienestar comunitario”, señaló Gina Arocha de la Subdirección de Nutrición de la SDIS
La estrategia hace parte de un enfoque intersectorial que articula entidades como Integración Social, Educación y Desarrollo Económico, y que también involucra espacios de participación como el Consejo Consultivo Juvenil, donde jóvenes de las 20 localidades aportan ideas sobre alimentación, salud y bienestar.
Desde la administración distrital reiteraron que la lucha contra el hambre en Bogotá es un “logro de ciudad” que involucra a las instituciones, pero también a las familias y comunidades que participan activamente en estos programas sociales.













