- Nuevos detalles se conocen tras el robo de un vehículo de carga en el sector de Costa Azul, en Suba.
El robo del camión ocurrido en el sector de Costa Azul, en la localidad de Suba, tomó un nuevo rumbo luego de que la propietaria del vehículo entregara detalles sobre lo que habría ocurrido después del hurto. Incluye amenazas contra su familia, una millonaria exigencia económica y llamadas intimidantes que ahora son materia de investigación por parte de la Fiscalía.
De acuerdo con el relato de la denunciante, el vehículo fue trasladado hacia la avenida Suba, entre la calle 139 y el sector de Subazar. El caso ya fue denunciado ante las autoridades y, según la información conocida hasta el momento, en uno de los videos de seguridad solamente se logra observar a un presunto delincuente.
Sin embargo, la propietaria asegura que, posteriormente, recibieron llamadas en las que fueron amenazados y les exigieron una millonaria suma de dinero.
Según contó la mujer en entrevista con Suba Alternativa: los delincuentes habrían contactado a su hija y le aseguraron que estaban torturando a su padre. Posteriormente, el hombre habría sido citado en una estación de servicio ubicada en el sector de La Campiña – donde, según el relato – le habrían indicado que no contestara su teléfono celular.
La denunciante afirmó que a su hija le exigieron un millón cuatrocientos mil pesos, bajo la amenaza de atentar contra la vida de su padre si no realizaba la consignación solicitada.
“Llamaron a mi hija y le dijeron que estaban torturando al papá”, relató la mujer, quien además aseguró que la familia recibió amenazas directas durante el episodio.
Nuevas llamadas aumentan la preocupación
La situación no habría terminado con el robo y las primeras amenazas. La denunciante manifestó que durante la noche anterior recibió una nueva llamada en la que, según su testimonio, continuaron las intimidaciones.
En esa comunicación, presuntamente les dijeron «si continuan comprando vehículos, seguirían siendo víctimas de robos». Lo que más llamó la atención de la familia, según explicó la propietaria, fue que durante la llamada los responsables mencionaron las placas de otro vehículo que les habían robado cinco años atrás.
Además de las amenazas, recibieron múltiples insultos durante estas comunicaciones, situación que llevó a los afectados a considerar que los responsables podrían tener algún tipo de conocimiento previo sobre ellos o sobre sus actividades.
La denuncia ya se encuentra en conocimiento de la Fiscalía, entidad que adelanta las investigaciones correspondientes para establecer quiénes estarían detrás del robo del camión, las amenazas y la presunta extorsión.
Mientras avanzan las investigaciones, la familia permanece en alerta ante las amenazas que, según la denunciante, no han parado.
El caso genera preocupación entre comerciantes y propietarios de vehículos de la zona, especialmente por la posibilidad de que detrás del hurto exista una estructura dedicada no solo al robo de automotores, sino también, a la posterior intimidación de sus víctimas.









