La FIFA anunció un ajuste parcial en su política de precios para el Mundial 2026, luego de las críticas recibidas por parte de hinchas, federaciones y asociaciones de aficionados. La medida introduce una nueva franja de entradas a 60 dólares, pensada exclusivamente para los seguidores de las selecciones participantes. El cambio busca atender la preocupación sobre los altos costos de boletos, considerados los más elevados en la historia de la Copa del Mundo, especialmente tras la tercera fase de venta al público.
En esta fase, las entradas reservadas para hinchas de selecciones tenían los mismos precios que las boletas estándar, alcanzando hasta 700 dólares en la categoría más alta durante la fase de grupos. Para corregirlo, la FIFA implementará el “supporter entry tier”, asignando alrededor de 1.000 boletos por partido a 60 dólares para aficionados acreditados de los equipos que disputen cada encuentro. Según el organismo, la medida busca “hacer más accesible el seguimiento de las selecciones en el mayor escenario del fútbol”.
Impacto limitado en estadios de gran capacidad
Cada selección recibirá el 8 % de entradas por partido, redistribuidas entre las categorías: 10 % para el nuevo precio económico, 40 % en la franja value y el resto en standard y premium. En términos globales, las boletas de 60 dólares representan apenas el 1,6 % del total por partido, lo que equivale a 0,8 % para cada equipo. Con estadios que superan los 60.000 espectadores en Estados Unidos, Canadá y México, el acceso real será limitado, dejando la mayoría de los aficionados enfrentando precios aún elevados.
La FIFA confirmó que el resto de las categorías mantiene sus valores altos y no existen entradas de categoría 4 para el público general en esta fase. Cada federación decidirá los criterios de elegibilidad para los hinchas, priorizando seguidores “leales y estrechamente vinculados” a la selección. Hasta ahora, se han registrado 20 millones de solicitudes de entradas en cinco días, y las decisiones sobre asignación se darán a conocer en febrero, generando expectativa y competencia por los boletos más accesibles.














