La subcampeona del mundo, Francia, inicia su camino en la Copa Mundial de la FIFA 2026 enfrentando a la siempre peligrosa selección de Senegal en el imponente MetLife Stadium. Ambos conjuntos comparten el exigente Grupo I junto a los combinados de Irak y Noruega, en lo que muchos expertos consideran uno de los sectores más nivelados de la competición norteamericana. El cuadro galo llega a esta cita tras liderar de forma invicta su zona clasificatoria en Europa, acumulando cinco triunfos y un empate bajo la tutela de Didier Deschamps, con el firme objetivo de mantener la regularidad que los llevó a coronarse en Rusia 2018.
Por su parte, los Leones de la Teranga asumen este estreno internacional con el recuerdo vivo de sus destacadas actuaciones históricas y la gran motivación de volver a convertirse en la piedra en el zapato de los gigantes continentales. La escuadra africana, comandada técnicamente por Pape Thiaw, busca emular la mítica campaña de su debut en Corea-Japón 2002, donde sorprendieron al planeta al alcanzar la instancia de cuartos de final. Para este nuevo ciclo, la delegación senegalesa celebra el regreso de su gran referente ofensivo, el experimentado atacante Sadio Mané, quien llega en óptimas condiciones tras perderse la pasada cita de 2022.
El recuerdo de 2002 y las constelaciones de estrellas en el MetLife Stadium
El plano estadístico evoca de inmediato el único y recordado antecedente oficial entre ambas naciones, registrado precisamente en la jornada inaugural de la cita mundialista celebrada hace veinticuatro años. En aquella ocasión, el debutante cuadro africano sacudió los cimientos del balompié global al derrotar por la mínima diferencia de 0-1 a la entonces campeona defensora liderada por Zinedine Zidane, gracias a la anotación de Papa Bouba Diop. El presente escenario plantea una oportunidad de reescribir la historia para el bando europeo, que pondrá a prueba su recambio generacional ante el orden táctico de su oponente.
Para buscar los primeros tres puntos del certamen, «Les Bleus» contarán en el ataque con el desequilibrio de Kylian Mbappé y el flamante ganador del Balón de Oro, Ousmane Dembélé, pieza fundamental en la estructura del París Saint-Germain. La principal disyuntiva del estratega francés de cara a la alineación titular radica en el extremo izquierdo, sector donde se disputa la plaza entre los jóvenes Désiré Doué y Bradley Barcola. En la acera de enfrente, Senegal opondrá resistencia con un bloque defensivo liderado por el guardameta Édouard Mendy y el central Kalidou Koulibaly, listos para contener la potencia del ataque galo.








