Las autoridades asestaron un contundente golpe contra la estructura delincuencial ‘El Mesa’, con la captura de 23 de sus presuntos integrantes, señalados de participar en homicidios y tráfico de estupefacientes en la localidad de Suba y otras zonas del país.
De acuerdo con las investigaciones, entre los capturados hay sicarios que utilizaban viviendas por cortos periodos de tiempo y taxis como fachada para movilizarse y cometer los delitos, con el fin de evadir a las autoridades.
“El Mesa distribuía droga y armas usando taxis como fachada, especialmente en localidades como Suba. Estos mercados ilegales generan violencia y asesinatos”, afirmó el mandatario.
Según explicó, la estructura criminal tendría participación en al menos seis homicidios en Bogotá, aunque no se descarta su responsabilidad en otros casos tanto en la ciudad como en el departamento de Antioquia, de donde proviene esta organización y donde también habría cometido crímenes.
Uno de los hechos más graves que se le atribuyen a esta banda es el hallazgo de cuerpos en bolsas ocurrido en marzo del año pasado en Bogotá, caso en el que, según las autoridades, tendrían responsabilidad directa.
Las investigaciones adelantadas por la Policía Metropolitana, la DIJIN y la Fiscalía también evidenciaron que algunos integrantes de ‘El Mesa’ distribuían droga cerca de parques y entornos escolares, mientras que otros estaban encargados de disputar violentamente el control de mercados ilegales con otras bandas, recurriendo incluso a homicidios y torturas.
El alcalde también advirtió que la mayoría de los capturados tenía antecedentes judiciales. “21 de ellos tienen anotaciones por delitos como homicidio, concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas, lo que evidencia una problemática en el sistema judicial, donde el sistema captura a personas peligrosas y luego las deja en libertad”, señaló.
Finalmente, Galán destacó el trabajo articulado entre las autoridades y aseguró que el objetivo es garantizar que, en esta ocasión, los capturados permanezcan fuera de las calles, contribuyendo así a la reducción de la violencia en Bogotá.














