La huerta comunitaria “Guerreros y Guerreras Unidos en Acción” celebró su aniversario número 22 en la localidad de Suba, consolidándose como uno de los procesos más antiguos y representativos de agricultura urbana en Bogotá.
Durante la jornada, la comunidad participó en actividades conmemorativas como talleres de mascarillas huerteras, en un espacio pensado para compartir, fortalecer la organización y resaltar el trabajo colectivo que ha sostenido este proyecto por más de dos décadas.
🌿 Un proceso liderado por la comunidad
El alcalde local de Suba, César Salamanca, resaltó el liderazgo de las mujeres en este proceso comunitario y el crecimiento que ha tenido la huerta a lo largo de los años.
“La lucha de madres fuertes ha sido clave para consolidar este espacio. Es un trabajo que ha crecido con el tiempo y que hoy cuenta con el respaldo del Distrito para seguir fortaleciéndose”, afirmó.
El mandatario también destacó el avance de la agricultura urbana en la ciudad, al señalar que actualmente Bogotá cuenta con cerca de 182 huertas, varias de ellas abiertas al público para recorridos, aprendizaje y comercialización de productos.
Más que alimentos: comunidad y sostenibilidad
Este espacio no solo produce alimentos como lechuga y brócoli, sino que también promueve el consumo local, el cuidado del medio ambiente y el fortalecimiento del tejido social.
Además, ha contado con apoyo institucional en insumos y procesos técnicos, lo que ha permitido mejorar su productividad. Sin embargo, sus líderes resaltan que el camino no ha sido fácil, tras años de gestión para lograr condiciones básicas como acceso a agua y sistemas de riego.
Aulas vivas para la ciudad
Desde el Jardín Botánico de Bogotá, se destacó el valor de estas huertas como espacios de educación ambiental.
La profesional Aragón Corredor explicó que estos proyectos hacen parte de rutas agroecológicas que buscan convertir las huertas en “aulas vivas”, donde la ciudadanía pueda aprender, apoyar a los agricultores y reconectar con la tierra.
“Es una huerta madre, con un proceso comunitario muy fuerte que ha resistido durante años. Aquí aprendemos de la resiliencia y acompañamos para que estos procesos continúen”, afirmó.
Ahora bien, en el parco de la celebración de la Huerta Guerreros y guerreras, el representante Santiago Martínez del Instituto Distrital de Turismo destacaron el impacto de estos espacios como parte de la oferta turística de la ciudad.
Según explicaron, que se viene impulsando esta estrategia integrando inicialmente varias huertas en rutas que hoy se consolidan como productos turísticos, en articulación con el Jardín Botánico de Bogotá. Este trabajo ha permitido fortalecer los procesos comunitarios mediante programas de formación y apoyo a las iniciativas locales.
Desde el Instituto también hicieron un llamado a la ciudadanía a reconocer el valor de estos espacios: las huertas urbanas no solo aportan al cuidado ambiental y al aprovechamiento del territorio, sino que se han convertido en una propuesta innovadora que combina educación, sostenibilidad y experiencias para visitantes y residentes.
Invitación a la ciudadanía
El mensaje desde la comunidad y las instituciones es claro: volver a la tierra y valorar estos espacios locales.
“Hay que traer la tierra al corazón”, expresaron durante la jornada, invitando a los ciudadanos a conocer, recorrer y apoyar las huertas urbanas como una alternativa sostenible y una apuesta por el futuro de la ciudad.

















