El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) expresó su rechazo frente a la muerte de 11 menores de edad, identificados entre las víctimas de los enfrentamientos registrados el pasado 27 de mayo en zona rural de San José del Guaviare, y reiteró su llamado a poner fin al reclutamiento y uso de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado.
De acuerdo con la información entregada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, entre las víctimas se encuentran menores de edad, lo que el ICBF calificó como una grave vulneración a los derechos fundamentales de la niñez y una situación que enciende las alarmas sobre la persistencia del conflicto en zonas rurales del país.
La entidad recalcó que ningún menor debería ser vinculado a dinámicas de guerra ni separado de su entorno familiar para participar en confrontaciones armadas, insistiendo en que estas prácticas constituyen una violación directa a sus derechos humanos y a la protección integral de la infancia.
En ese contexto, el ICBF reiteró el llamado de su directora, Astrid Cáceres, a los grupos armados ilegales para que cesen el reclutamiento de menores y faciliten la entrega de quienes aún permanecen en sus filas, con el fin de garantizar su retorno a espacios de cuidado, protección y restablecimiento de derechos.
La entidad también recordó que en los últimos cuatro años, 1.305 niñas, niños y adolescentes desvinculados del conflicto armado han ingresado a programas especializados de atención, mientras que otros 1.219 menores han sido incorporados al sistema de protección debido a riesgos de reclutamiento o amenazas contra su vida.
Finalmente, el ICBF insistió en la necesidad de fortalecer las acciones institucionales y comunitarias para prevenir el reclutamiento forzado y proteger de manera efectiva a la niñez en los territorios más afectados por la violencia armada en Colombia.











