Las autoridades atribuyen el aumento de las emergencias a las altas temperaturas y a las quemas provocadas por la acción humana.
Ibagué cerró el mes de julio con un balance preocupante en materia ambiental. Los organismos de emergencia atendieron más de 150 incendios forestales en diferentes sectores urbanos y rurales, una cifra que refleja el incremento de este tipo de emergencias en la capital tolimense.
Según las autoridades, las llamas consumieron 190 hectáreas de vegetación, un área comparable con 270 canchas de fútbol, afectando ecosistemas y poniendo en riesgo la fauna de la región.
El secretario encargado de Ambiente y Gestión del Riesgo, Humberto Leal, explicó que, aunque los incendios no dejaron personas lesionadas ni viviendas afectadas, sí ocasionaron importantes daños ambientales. Además, señaló que para controlar las emergencias fue necesario utilizar más de 100.000 galones de agua.
Las comunas 1, 7, 8 y 9 concentraron gran parte de los incendios en la zona urbana, mientras que en el área rural las mayores afectaciones se presentaron en sectores como El Totumo, Buenos Aires y Carmen de Bulira.
Las autoridades advirtieron que las altas temperaturas, sumadas a las quemas y otras prácticas irresponsables, podrían mantener elevado el riesgo de incendios durante los próximos meses.
Ante este panorama, la Administración Municipal hizo un llamado a la ciudadanía para evitar cualquier actividad que pueda originar incendios forestales y reportar de manera inmediata cualquier conato de incendio a los organismos de socorro.









