Durante una entrevista con Suba Alternativa, el comandante de la Estación de Policía de Suba, teniente coronel Julio César Botero, aseguró que la mayoría de los procedimientos que atienden diariamente los uniformados en la localidad están relacionados con hechos de intolerancia y conflictos de convivencia ciudadana.
Según el oficial, las riñas, discusiones y enfrentamientos se presentan en distintos escenarios, desde la salida de los colegios hasta zonas comerciales, vías públicas y entornos familiares. Incluso, señaló que recientemente se registró un hecho de violencia dentro de una institución educativa de la localidad, una situación que refleja la preocupación por el aumento de conflictos entre menores de edad.
Botero advirtió que la intolerancia también está presente en situaciones cotidianas como los accidentes de tránsito. Explicó que, en algunos casos, después de un choque o incidente vial, las personas terminan enfrentándose físicamente utilizando objetos contundentes o armas cortopunzantes, poniendo en riesgo su integridad e incluso sus vidas. “Es increíble que tengamos dificultades y hasta pérdida de vidas humanas por falta de cultura vial”, afirmó.
Medidas correctivas por actos de intolerancia y agresión
Para enfrentar estas conductas, la Policía ha impuesto 16.474 medidas correctivas en el marco del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. De acuerdo con el comandante, esta cifra evidencia tanto el trabajo realizado por las autoridades como la necesidad de fortalecer la cultura ciudadana. “Esa aplicación tan alta de medidas habla de que estamos siendo muy intolerantes y estamos generando problemas de convivencia y seguridad ciudadana”, señaló.
El oficial indicó que situaciones aparentemente simples, como no recoger los residuos de las mascotas, el exceso de ruido o el porte de armas blancas, suelen convertirse en el origen de conflictos que terminan escalando a agresiones físicas. En ese sentido, recordó que el Código de Convivencia contempla sanciones para quienes incumplen estas normas y que la Policía mantiene controles permanentes para prevenir estos comportamientos.
Irrespeto a los uniformados acarrea medidas correctivas o sanciones penales
Otro aspecto que preocupa a las autoridades es el irrespeto hacia los uniformados. Botero explicó que existen medidas correctivas y sanciones penales para quienes obstaculicen procedimientos policiales o agredan a los miembros de la fuerza pública. Sin embargo, consideró que el respeto por la autoridad y la convivencia debe fortalecerse desde la educación y el hogar.
Respecto a las riñas entre estudiantes, el comandante hizo un llamado a los padres de familia para que ejerzan mayor control sobre sus hijos y eviten que lleven armas cortopunzantes a los colegios. Según indicó, se han presentado casos en los que las autoridades han debido intervenir e incluso aplicar medidas correctivas a los acudientes cuando se encuentran este tipo de elementos en poder de menores de edad.
Finalmente, el teniente coronel Julio César Botero defendió el actuar de los uniformados frente a las críticas por el uso de la fuerza, asegurando que esta solo se emplea cuando las circunstancias lo exigen. “Nadie se levanta pensando que va a usar la fuerza. Los policías salen a atender los casos y, dependiendo de cómo evolucione la situación, se determina si es necesario hacerlo”, puntualizó.
Para el comandante, la solución a gran parte de estos conflictos pasa por fortalecer la educación en valores, el respeto por las normas y la tolerancia desde edades tempranas, con el fin de construir una convivencia más segura para todos los habitantes de Suba.










