La autoridad ambiental puso en marcha un programa de movilidad sostenible en Chía, Funza, Mosquera, Madrid y Facatativá para evaluar el impacto ambiental del transporte intermunicipal. Cuatro empresas ya se vincularon a la iniciativa, que busca mejorar el desempeño ecológico de sus flotas.
La contaminación generada por el transporte intermunicipal que conecta a Bogotá con los municipios de la Sabana se convirtió en el foco de una nueva estrategia ambiental de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR). La entidad inició un programa de acompañamiento técnico y evaluación de emisiones para promover una movilidad más limpia en cinco municipios estratégicos: Chía, Funza, Mosquera, Madrid y Facatativá.
La iniciativa busca reducir el impacto ambiental de los vehículos de transporte público que circulan por corredores de alta congestión, como la Autopista Norte y la calle 13, mediante mediciones científicas, mejores prácticas operativas y el reconocimiento de las empresas que demuestren un mayor compromiso ambiental.
Medirán las emisiones de buses y colectivos
Para desarrollar el diagnóstico, la CAR cuenta con equipos de laboratorio y modelamiento ambiental que permiten analizar la densidad, el peso y el tamaño de las partículas contaminantes finas y ultrafinas expulsadas por los tubos de escape.
Con esta información, los especialistas buscan identificar los vehículos que presentan mejores resultados ambientales y aquellos que requieren mantenimiento correctivo o mejoras en su operación.
El programa contempla tres líneas de acción: Movilidad Organizacional, Estrategia de Autogestión Ambiental y Etiquetado Ambiental Vehicular. En conjunto, estas herramientas permitirán evaluar los desplazamientos de los trabajadores, optimizar la gestión de las flotas y reconocer las características ambientales de los vehículos, teniendo en cuenta factores como la tecnología, el combustible utilizado, la antigüedad y los resultados de las mediciones.
Cuatro empresas ya hacen parte del programa
Según el balance entregado por la autoridad ambiental, se ha realizado un proceso de sensibilización con 11 empresas y cuatro ya se encuentran vinculadas a la iniciativa, con una flota que comprende algo más de 500 buses y colectivos.
La participación es voluntaria y las compañías podrán acceder al denominado Sello Organizacional de la CAR, un distintivo que reconoce a las organizaciones comprometidas con la gestión ambiental y permite identificar oportunidades de mejora en sus vehículos.
A través de la estrategia de Movilidad Organizacional, también se busca conocer cómo se desplazan los colaboradores de las empresas y promover alternativas como el transporte público, la bicicleta, las caminatas, el teletrabajo y los horarios flexibles.
Por su parte, la Estrategia de Autogestión Ambiental pretende fortalecer el seguimiento de las condiciones de las flotas y fomentar acciones para hacer un uso más eficiente de los vehículos. El Etiquetado Ambiental Vehicular permitirá visibilizar el desempeño ecológico de las unidades y avanzar hacia opciones de transporte con menores impactos ambientales.
Buscan una movilidad más limpia entre Bogotá y la Sabana
El director general de la CAR, Alfred Ballesteros, explicó que la estrategia aborda la movilidad empresarial de manera integral, desde los desplazamientos de los trabajadores hasta la gestión de los vehículos y sus emisiones.
La entidad espera que las empresas participantes implementen acciones de mejora progresivas, fortalezcan sus prácticas de autogestión ambiental y contribuyan a disminuir la contaminación atmosférica en los corredores de mayor circulación.
Con este programa, la CAR busca avanzar hacia un transporte intermunicipal más eficiente y ambientalmente responsable en los municipios que mantienen una conexión permanente con Bogotá.






