Bogotá entra en una etapa decisiva para el manejo de las basuras, marcada por el vencimiento de los contratos de aseo vigentes y la expectativa frente a la decisión que debe tomar la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), que tiene plazo hasta el próximo 25 de enero para emitir un régimen de transición que garantice la protección de los derechos de los recicladores de oficio.
Así lo recordó el secretario general de la Alcaldía Mayor de Bogotá, Miguel Silva Moyano, al señalar que la ciudad se encuentra en un momento clave del modelo de aseo, teniendo en cuenta que el 12 de febrero expiran los contratos suscritos desde 2018. Esta coyuntura obliga a tomar decisiones regulatorias que permitan una transición ordenada hacia un nuevo esquema de prestación del servicio.
Mientras la CRA avanza en la definición de un nuevo marco tarifario a nivel nacional, Bogotá se prepara para un posible escenario de libre competencia. No obstante, la Corte Constitucional ordenó que dicho cambio esté acompañado de un régimen de transición que evite vulneraciones a los recicladores, un sector históricamente protegido por la jurisprudencia y fundamental en la cadena de aprovechamiento de residuos.
En este contexto, Miguel Silva Moyano explicó que el Distrito trabaja en la planeación de un esquema que permita corregir las fallas del modelo actual, mejorar la recolección de basuras y reducir los impactos negativos sobre el espacio público, sin desconocer los derechos adquiridos de los recicladores.
Cambios en la vigilancia y control del servicio de aseo ante un posible escenario de libre competencia
Sobre el control del servicio de aseo, Miguel Silva Moyano explicó que en el modelo actual de áreas de servicio exclusivo la supervisión se realiza mediante una interventoría, bajo la vigilancia directa de la Alcaldía Mayor de Bogotá. Sin embargo, en un eventual esquema de libre competencia, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios asumiría la jurisdicción y los procesos sancionatorios frente a incumplimientos de los operadores.
Ante este posible cambio, el Distrito tendría que fortalecer el acompañamiento a los usuarios, informarles sobre sus derechos y garantizar la correcta prestación del servicio de recolección de basuras, una de las razones por las que la administración considera indispensable revisar y ajustar el modelo de aseo.
Las autoridades distritales continúan monitoreando la situación y hacen un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales, mientras la CRA avanza en la expedición del régimen de transición que deberá estar listo, a más tardar, el 25 de enero, para asegurar una transición justa y ordenada en el manejo de los residuos en Bogotá.











