El presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció que una de las primeras decisiones de su gobierno será desmontar la política de «paz total», al considerar que esta estrategia representó «impunidad total» para los grupos armados ilegales.
Durante una declaración pública, De La Espriella aseguró que conformará un equipo especial para desmantelar lo que calificó como las «falsas estructuras» creadas bajo esa política.
«La paz total fue impunidad total. Desmantelaremos todas las falsas estructuras de esa falsa paz», afirmó el mandatario electo.
Asimismo, anunció que a partir del 7 de agosto, fecha en la que asumirá oficialmente la Presidencia de la República, el Gobierno reactivará todas las órdenes de captura que, según indicó, suspendieron en el marco de los procesos de negociación con organizaciones armadas.
El presidente electo sostuvo que su administración buscará fortalecer la acción de las autoridades contra las estructuras criminales y revisar las medidas adoptadas durante la implementación de la política de paz total.
Las declaraciones han generado diversas reacciones en el ámbito político y jurídico, en medio del debate sobre el futuro de la estrategia de negociación con los grupos armados ilegales y las implicaciones que tendría un eventual cambio en la política de seguridad del país.











