La Alcaldía Mayor de Bogotá y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) acordaron ampliar en más de 350 mil hectáreas las Áreas de Importancia Estratégica para la Conservación del Recurso Hídrico, una medida que busca fortalecer la protección del agua y de los ecosistemas clave para el abastecimiento de la capital y la región.
La decisión, avalada por el Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá, permitirá orientar inversiones ambientales destinadas a la conservación, restauración ecológica, adquisición de predios, pagos por servicios ambientales y acuerdos con comunidades encargadas de proteger los territorios.
El área incorporada alcanza las 350.010 hectáreas, una extensión equivalente a casi dos veces el tamaño de Bogotá y superior a las cerca de 320 mil hectáreas declaradas entre 2018 y 2022.
La estrategia prioriza la protección de ecosistemas fundamentales como páramos, bosques altoandinos, humedales y zonas rurales que regulan el recurso hídrico para millones de habitantes de Bogotá y municipios cercanos de Cundinamarca.
Mejorar las inversiones ambientales para la restauración de ecosistemas
La secretaria Distrital de Ambiente, Adriana Soto, señaló que la medida permitirá enfocar mejor las inversiones ambientales hacia la restauración de ecosistemas, la conservación de predios estratégicos y el fortalecimiento de acuerdos con comunidades que protegen las zonas donde nace el agua.
Por su parte, el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, indicó que estas acciones fortalecen la prevención y adaptación frente a la variabilidad climática, especialmente ante posibles reducciones en la oferta hídrica, mediante el trabajo articulado entre entidades.
Según el estudio técnico liderado por la Secretaría Distrital de Ambiente desde 2024, más del 97 % de las nuevas áreas priorizadas presentan alta o muy alta importancia para la conservación del agua, mientras que el 61 % corresponde a la cuenca del río Bogotá y el 95 % se ubica en zonas rurales.
Con esta medida, las autoridades buscan mejorar la conectividad ecológica, conservar la biodiversidad y fortalecer la capacidad de respuesta frente a la crisis climática y los periodos de escasez de agua en Bogotá y la región.











